El Centro Regional de Inversiones (CRI) de la región Oriental prevé implantar un sistema de información territorial que abarcará los 90.000 km² de la región. Financiado por el Banco Mundial, el proyecto pretende centralizar los datos económicos, inmobiliarios y de infraestructuras para mejorar el acompañamiento a los inversores y reforzar el atractivo del territorio.
La región Oriental inicia un nuevo proyecto de modernización de sus herramientas de apoyo a la toma de decisiones. El Centro Regional de Inversiones pretende desarrollar un sistema de información territorial que reúna, en una misma infraestructura digital, los datos necesarios para conocer mejor el territorio y preparar proyectos de inversión.
Presentada en una publicación del 13 de octubre de 2026, esta iniciativa responde a una realidad: la información relativa a los proyectos económicos, el suelo, el urbanismo, las infraestructuras, las zonas de actividad, el empleo y la formación se encuentra actualmente repartida entre distintos organismos y sistemas de información.
La futura herramienta deberá facilitar la organización y explotación de estos datos, ofreciendo a los promotores de proyectos una visión más precisa de las oportunidades que ofrece la región. La financiación anunciada por el Banco Mundial respalda esta iniciativa de transformación digital al servicio del desarrollo territorial.
El suelo y las infraestructuras, en el centro del dispositivo
El sistema previsto deberá facilitar la cartografía de los terrenos disponibles, el seguimiento de los proyectos de inversión y la identificación de emplazamientos adecuados a las necesidades de las empresas. La centralización de la información inmobiliaria y económica podría contribuir a reducir las dificultades que afrontan los inversores a la hora de encontrar una ubicación para sus proyectos.
Para las empresas industriales, disponer de información fiable sobre el suelo, las zonas de actividad y las infraestructuras constituye un factor importante a la hora de elegir una ubicación. El acceso a estos datos también permite anticipar las necesidades logísticas, las limitaciones urbanísticas y las condiciones para desarrollar una actividad económica.
El proyecto también presenta ventajas para los organismos públicos responsables de la planificación económica. Al reunir indicadores socioeconómicos e información sobre los proyectos, el sistema deberá facilitar el análisis de las necesidades territoriales y contribuir a una mejor coordinación de las actuaciones públicas.
A largo plazo, este enfoque podría reforzar la capacidad del CRI para orientar a los promotores hacia los espacios más adecuados para sus actividades. La iniciativa responde a una lógica de promoción territorial basada en la disponibilidad de información, la transparencia y la mejora de los servicios ofrecidos a los inversores.
Para la región Oriental, el reto consiste en transformar los datos territoriales en una herramienta concreta de atractivo económico. El éxito del dispositivo dependerá, en particular, de la actualización y fiabilidad de la información, así como de la coordinación entre los organismos responsables de producirla.

