La Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable de Marruecos (ONEE) estudia la posibilidad de recuperar la energía generada por la presión del agua en las redes de distribución mediante turbinas capaces de transformar parte de esa energía en electricidad renovable. El proyecto plantea una vía para aprovechar mejor las infraestructuras hidráulicas y mejorar la eficiencia energética de los sistemas de abastecimiento.
Los procesos de producción, bombeo y distribución de agua potable requieren un consumo considerable de energía, especialmente cuando el suministro implica transportar agua a grandes distancias o hacia zonas situadas a diferentes altitudes. Por ello, mejorar la eficiencia energética constituye una de las vías para reducir los costes operativos y reforzar la sostenibilidad de los servicios.
La idea de recuperar energía consiste en aprovechar la presión disponible en determinados tramos de la red, en lugar de disiparla por completo mediante equipos de regulación. En las ubicaciones técnicamente adecuadas, pueden instalarse turbinas que transformen la energía hidráulica en electricidad, para su utilización local o su integración en el sistema energético, de acuerdo con las condiciones técnicas y regulatorias aplicables.
Aprovechar las infraestructuras existentes
Este enfoque se basa en valorizar los recursos disponibles en instalaciones ya construidas mediante equipos capaces de recuperar parte de la energía que, de otro modo, se perdería durante la regulación de la presión. En determinadas instalaciones, esta solución podría mejorar el rendimiento energético, siempre que las características de la red y los caudales de agua lo permitan.
Sin embargo, la ejecución de estos proyectos requiere estudios técnicos detallados para identificar las ubicaciones adecuadas, calcular el volumen de energía recuperable y evaluar los costes de inversión y mantenimiento. También debe garantizarse que la instalación de turbinas no afecte a la presión del agua, a la continuidad del suministro ni a la calidad del servicio prestado a los usuarios.
La viabilidad económica dependerá de varios factores, entre ellos la regularidad del caudal, la diferencia de presión disponible, la eficiencia de los equipos y los costes de conexión y mantenimiento. Por ello, la determinación del potencial real exige resultados de los estudios técnicos y económicos; no es posible deducir la producción eléctrica ni la rentabilidad financiera únicamente a partir de la idea del proyecto.
Esta iniciativa se inscribe en una tendencia creciente hacia soluciones que combinan la gestión de los recursos hídricos con un uso más eficiente de la energía. Las infraestructuras de agua no solo cumplen una función de abastecimiento, sino que también pueden ofrecer, en condiciones específicas, oportunidades adicionales para producir energía y optimizar los recursos disponibles.
Si los estudios confirman la viabilidad de esta solución, podrían desarrollarse proyectos piloto cuyos resultados servirían para evaluar la posibilidad de extenderla a otras instalaciones. Su éxito dependerá del equilibrio entre la producción eléctrica potencial, la preservación de la calidad del servicio de agua y el control de los costes.

