El turismo consolida su posición como uno de los motores estratégicos de la economía marroquí. Según los últimos datos del Alto Comisionado de Planificación (HCP), publicados el martes 20 de octubre de 2026, el producto interior bruto (PIB) turístico alcanzó los 129.700 millones de dírhams en 2025, frente a los 116.200 millones registrados en 2024, lo que representa un crecimiento del 11,7 %. Este resultado eleva la contribución del sector al 7,5 % del PIB nacional y confirma la creciente importancia de una industria fundamental para el crecimiento económico, la inversión, el empleo y el equilibrio de las cuentas exteriores del Reino.
El turismo marroquí alcanza una nueva etapa en su contribución a la generación de riqueza nacional. Los resultados de la cuenta satélite del turismo correspondientes al ejercicio 2025 ponen de manifiesto la consolidación de la actividad turística, impulsada por el aumento de la demanda internacional, la mejora de la capacidad de alojamiento y el desarrollo de los servicios asociados. Con un PIB turístico de 129.700 millones de dírhams, el sector registra un incremento de 13.500 millones en un solo año, reafirmando su papel en la diversificación de la economía nacional.
Esta dinámica también se refleja en el aumento de la participación del turismo en el PIB nacional, que pasó del 7,2 % en 2024 al 7,5 % en 2025. La producción turística alcanzó los 199.400 millones de dírhams, frente a los 181.900 millones del año anterior, lo que supone un crecimiento del 9,6 %. Por su parte, el valor añadido generado por las actividades turísticas se situó en 106.800 millones de dírhams, con un incremento del 10,8 %. Estos indicadores evidencian una expansión simultánea de la actividad económica y de la riqueza generada por el sector.
El consumo turístico supera los 222.000 millones de dírhams.
Uno de los principales resultados de las nuevas estadísticas es la evolución del consumo turístico interior, que alcanzó los 222.400 millones de dírhams en 2025, frente a los 201.700 millones registrados en 2024, lo que representa un aumento del 10,3 %. Este crecimiento se explica principalmente por el dinamismo del turismo receptor, cuyo consumo pasó de 136.900 a 154.000 millones de dírhams, con una progresión del 12,5 %.
El turismo receptor representa actualmente el 69,2 % del consumo turístico interior, frente al 67,9 % del ejercicio anterior. Esta evolución confirma la importancia de los visitantes no residentes, especialmente los turistas extranjeros y los marroquíes residentes en el extranjero, en el desarrollo de la economía turística nacional. Paralelamente, el consumo vinculado al turismo interno y emisor aumentó un 5,5 %, hasta alcanzar los 68.400 millones de dírhams, reflejando la contribución sostenida de la demanda nacional.
Un sector estratégico para la inversión y el empleo
Estos resultados económicos se producen después de un año 2025 histórico en términos de afluencia turística. Marruecos recibió 19,8 millones de turistas internacionales, lo que supone un incremento del 14 % respecto a 2024. Los ingresos turísticos alcanzaron asimismo los 138.100 millones de dírhams durante el conjunto del ejercicio, reforzando la aportación del sector a la generación de divisas y a la estabilidad de las cuentas exteriores del Reino.
Más allá de estas cifras, el turismo constituye un importante motor de inversión en hostelería, infraestructuras, transporte, restauración, artesanía y servicios. Su desarrollo favorece también la aparición de nuevas actividades económicas en los distintos territorios. Según los datos presentados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el sector representaba aproximadamente 894.000 empleos directos en 2025, lo que confirma su importancia para el mercado laboral nacional.
La hoja de ruta turística 2023-2026, centrada en el fortalecimiento de la conectividad aérea, la diversificación de la oferta turística y la mejora de la calidad de los servicios, constituye uno de los principales instrumentos de esta transformación. Sin embargo, el crecimiento del sector también plantea importantes desafíos relacionados con la formación profesional, la competitividad de los establecimientos, la sostenibilidad ambiental y la distribución territorial de las inversiones.
Transformar el crecimiento turístico en valor añadido sostenible
Para Marruecos, el desafío ya no consiste únicamente en aumentar el número de visitantes, sino también en incrementar el gasto turístico por estancia, desarrollar cadenas de valor locales y fortalecer el impacto económico del turismo en las diferentes regiones. La integración de las pequeñas y medianas empresas, la artesanía, la agricultura local y los servicios digitales resulta fundamental para maximizar los efectos multiplicadores del turismo sobre el conjunto de la economía.
La preparación de grandes acontecimientos internacionales, especialmente la Copa Mundial de Fútbol de 2030, representa una oportunidad adicional para acelerar la modernización de las infraestructuras y mejorar el posicionamiento internacional de Marruecos como destino turístico. No obstante, esta perspectiva exige una estrategia de inversión capaz de garantizar la rentabilidad económica y social de las infraestructuras más allá de la celebración de los acontecimientos deportivos.
Con un PIB turístico cercano a los 130.000 millones de dírhams y una contribución del 7,5 % a la riqueza nacional, el turismo marroquí reafirma su posición entre los sectores estructurales de la economía del Reino. El verdadero desafío para los próximos años será transformar este crecimiento cuantitativo en un desarrollo económico sostenible, capaz de generar empleo cualificado, aumentar el valor añadido nacional y promover una prosperidad territorial más equilibrada.

