Oued Eddahab: Qué desarrollo económico e industrial desde 1979?

Desde 1979, la provincia de Oued Eddahab, con Dajla como principal centro urbano y económico, ha experimentado una profunda transformación de su estructura económica. De ser un territorio con una actividad económica relativamente limitada, la región se ha dotado progresivamente de infraestructuras, equipamientos y actividades capaces de sostener una economía cada vez más diversificada. Esta dinámica se ha acelerado durante las últimas décadas gracias a una política pública orientada a convertir las provincias del Sur en un espacio de desarrollo, inversión y apertura hacia África y el Atlántico.

Los datos del Alto Comisionado para el Planificación (HCP) reflejan la magnitud de esta transformación. Entre 2014 y 2023, el PIB de la región de Dajla-Oued Eddahab pasó de 9.090 millones a 18.730 millones de dírhams, más del doble en nueve años. En 2023, la región registró un crecimiento real del PIB del 10,1 %. La pesca sigue siendo uno de los principales motores productivos, con un valor añadido de 2.540 millones de dírhams, frente a 682 millones de dírhams para la industria manufacturera, 696 millones para la agricultura y 1.640 millones para la construcción. Estas cifras reflejan una economía en transformación, cuya diversificación constituye uno de sus principales desafíos.

Mohammed VI: una visión estructurante para Oued Eddahab

Durante el reinado de Su Majestad el Rey Mohammed VI, esta transformación adquirió una nueva dimensión mediante un enfoque basado en el desarrollo de infraestructuras, la mejora de la conectividad, la valorización de los recursos y el fortalecimiento del atractivo de la región para la inversión. El Nuevo Modelo de Desarrollo de las Provincias del Sur, lanzado en 2015, constituyó un paso decisivo, con una dotación inicial de 77.000 millones de dírhams, destinada a reforzar las infraestructuras y las capacidades productivas de estos territorios. Esta visión ha contribuido progresivamente a transformar Dajla, de un centro regional en desarrollo, en un territorio llamado a desempeñar un papel económico cada vez más importante a escala nacional y africana.

La construcción de la vía rápida Tiznit-Dajla constituye uno de los proyectos estructurantes de esta nueva geografía económica. Al mejorar la conexión de Dajla con el resto del Reino, contribuye a reducir las limitaciones derivadas de la distancia y facilita el movimiento de personas, mercancías e inversiones. Esta infraestructura favorece además una mayor integración de Oued Eddahab en las cadenas logísticas nacionales y prepara su apertura hacia los mercados africanos.

El puerto de Dajla Atlántico representa una etapa aún más estratégica. Su función no se limita al ámbito marítimo, sino que está concebido como una auténtica herramienta de desarrollo económico que integra transporte, logística, comercio, pesca, industria y exportación. Su importancia radica en reforzar la competitividad de las empresas instaladas en la región, facilitar el acceso a insumos industriales y aumentar la capacidad de exportación de productos transformados. De este modo, Dajla puede convertirse progresivamente en una plataforma que conecte Marruecos con África Occidental y los mercados atlánticos.

El agua constituye, paralelamente, una de las condiciones fundamentales de esta transformación. En un territorio caracterizado por un clima árido, los proyectos de desalinización del agua de mar tienen una importancia estratégica. No solo deben garantizar el abastecimiento de las poblaciones, sino también contribuir a crear las condiciones necesarias para el desarrollo agrícola e industrial. El control progresivo de esta limitación hídrica permitirá impulsar nuevas inversiones en sectores de alto valor añadido.

La política de desarrollo también se ha apoyado en la pesca, la agricultura y las energías renovables. La riqueza pesquera ofrece un considerable potencial para la transformación de productos del mar, la congelación, las conservas, el envasado y la acuicultura. Por su parte, la agricultura bajo invernadero demuestra que es posible desarrollar producciones de alto valor añadido en un entorno desértico mediante la tecnología, el riego y una gestión eficiente de los recursos hídricos.

Oued Eddahab cuenta asimismo con un extraordinario potencial energético. La elevada radiación solar, los recursos eólicos y la apertura al océano Atlántico ofrecen importantes oportunidades para el desarrollo de las energías renovables. Estas condiciones podrían permitir a la región integrarse en las futuras cadenas de valor de la industria verde, especialmente en la generación de electricidad renovable, el hidrógeno verde y las actividades industriales asociadas.

Un territorio con un gran potencial industrial

El verdadero desafío actual es pasar de una economía basada en los recursos a una economía basada en la transformación industrial. El territorio dispone de materias primas, espacio, recursos energéticos, fachada marítima, infraestructuras en desarrollo y una posición geográfica estratégica. El reto consiste ahora en convertir estas ventajas en cadenas de valor completas.

En el sector pesquero, esto significa pasar del simple desembarque de productos a su transformación, envasado, conservación, almacenamiento, transporte y exportación. En la agricultura, supone avanzar desde la producción hacia la agroindustria, el embalaje, la conservación y la comercialización internacional. En el ámbito energético, el objetivo puede consistir en transformar la electricidad renovable en nuevas actividades industriales y tecnológicas.

Aquí se encuentra precisamente la próxima etapa del desarrollo de Dajla-Oued Eddahab: producir, transformar y exportar. Las infraestructuras no constituyen un fin en sí mismas; deben servir de base para atraer inversión privada, impulsar la industrialización, fomentar la innovación y crear empleos cualificados.

La región reúne actualmente una combinación de ventajas difícil de encontrar en un mismo territorio: recursos pesqueros, potencial agrícola, energía solar y eólica, fachada atlántica, posición geográfica estratégica, nuevas infraestructuras, potencial turístico y proximidad de los mercados africanos. Esta combinación otorga a Oued Eddahab un valor económico que supera ampliamente su peso demográfico.

Desde 1979, la transformación ha sido considerable. Pero la verdadera ambición consiste ahora en avanzar hacia una nueva etapa: convertir los recursos en industrias, las infraestructuras en plataformas económicas y la posición geográfica en una ventaja comercial. Con Dajla como puerta de entrada económica, Oued Eddahab puede convertirse en uno de los territorios más estratégicos de Marruecos para la industria, la logística, la energía y el comercio con África.

El desafío de los próximos años será garantizar que esta dinámica genere cada vez más valor añadido local, empleos cualificados, empresas industriales y exportaciones. Solo así el desarrollo económico iniciado hace varias décadas podrá transformarse plenamente en una verdadera fuerza productiva e industrial a escala regional.

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