Marruecos intensifica su estrategia de atracción de inversiones chinas mediante la presentación de sus oportunidades industriales a una treintena de empresas de la provincia de Zhejiang, uno de los principales motores económicos de China. La industria automovilística, la electrónica, la farmacéutica, las tecnologías industriales y las energías renovables figuran entre los sectores con mayor potencial para establecer nuevas alianzas. Esta iniciativa refleja la voluntad del Reino de reforzar su atractivo económico y consolidar su posición como plataforma industrial y logística entre Europa, África y Asia.
Marruecos continúa diversificando sus asociaciones económicas internacionales mediante el fortalecimiento de sus relaciones con las principales regiones industriales de China. En Hangzhou, capital de la provincia de Zhejiang, un encuentro empresarial permitió presentar las oportunidades de inversión que ofrece el Reino a una treintena de compañías chinas que operan en diversos sectores estratégicos.
Organizada por iniciativa del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, esta reunión se inscribe en una dinámica de acercamiento económico entre Rabat y Pekín. Su objetivo es facilitar la identificación de proyectos industriales, fomentar las inversiones productivas y desarrollar las complementariedades entre las empresas de ambos países.
Durante su intervención ante los operadores económicos, el embajador de Marruecos en China, Abdelkader El Ansari, destacó las ventajas competitivas del Reino, especialmente su proximidad a los mercados europeos, sus infraestructuras portuarias y logísticas, sus zonas industriales y las reformas emprendidas para mejorar el clima empresarial.
La nueva Carta de Inversiones constituye también un instrumento fundamental de esta política de atracción de capitales. Establece mecanismos de acompañamiento destinados a facilitar la implantación de empresas, promover el empleo y estimular las inversiones generadoras de valor añadido.
Zhejiang, un socio industrial con gran potencial
La elección de Zhejiang reviste una importancia estratégica particular. Con un producto interior bruto superior a 1,32 billones de dólares en 2025, esta provincia figura entre las cuatro principales economías regionales de China. Su diversificado tejido industrial, su capacidad de innovación y su dinamismo empresarial la convierten en un socio especialmente atractivo para el desarrollo de las cadenas industriales marroquíes.
Las empresas participantes operan principalmente en los sectores de automoción, equipamiento industrial, electrónica, industria farmacéutica, biotecnología, agroalimentación y energías renovables. Estas actividades presentan importantes complementariedades con las prioridades industriales de Marruecos, comprometido con una estrategia de diversificación productiva y fortalecimiento de sus capacidades exportadoras.
La industria automovilística constituye uno de los principales ámbitos de convergencia. Con una capacidad de producción superior al millón de vehículos anuales y una red de más de 270 proveedores de componentes, Marruecos dispone de un ecosistema capaz de atraer nuevas inversiones chinas, especialmente en componentes eléctricos, baterías y tecnologías de movilidad.
Las relaciones económicas entre Marruecos y Zhejiang cuentan ya con una base significativa. Aproximadamente un centenar de empresas de esta provincia mantienen relaciones comerciales con el Reino, mientras que una veintena han realizado inversiones en territorio marroquí. Los intercambios bilaterales aumentaron un 12 % en 2025, con perspectivas de crecimiento sostenido.
Esta cooperación encuentra una expresión industrial concreta en el proyecto desarrollado por el grupo chino Hailiang en Tanger Tech, dedicado a la transformación del cobre. Esta inversión refleja el interés de los industriales chinos por las capacidades productivas marroquíes y su integración en las cadenas internacionales de valor.
Más allá de la captación de capital extranjero, el principal desafío para Marruecos consiste en promover la transferencia tecnológica, reforzar la integración de proveedores locales y desarrollar asociaciones industriales sostenibles. La capacidad de transformar estos encuentros económicos en inversiones concretas determinará el verdadero alcance de esta nueva etapa de cooperación económica entre Marruecos y China.

