Marruecos se prepara para dar un nuevo paso en su estrategia de soberanía energética mediante un programa de inversiones de 9.210 millones de dírhams destinado a la exploración de petróleo y gas durante el período 2026-2031. Impulsada por la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM), esta iniciativa prevé una importante participación de capital privado e internacional, que financiaría cerca del 91 % de las inversiones programadas, con el objetivo de desarrollar el potencial energético nacional y reducir progresivamente la dependencia de los mercados exteriores.
La seguridad energética se ha convertido en uno de los principales desafíos económicos e industriales de Marruecos, en un contexto marcado por la dependencia de las importaciones de hidrocarburos y la volatilidad de los precios internacionales de la energía.
Ante esta situación, el Reino pretende reforzar sus capacidades nacionales de exploración y prospección, al tiempo que busca atraer socios internacionales con experiencia tecnológica y financiera en el desarrollo de proyectos petroleros y gasísticos.
Según los datos divulgados el 3 de noviembre de 2026, la ONHYM prevé movilizar inversiones por un importe total de 9.210 millones de dírhams entre 2026 y 2031 para impulsar las actividades de exploración y aprovechar el potencial geológico del territorio nacional.
La estructura financiera del programa concede un papel fundamental a los inversores privados y socios internacionales, cuya contribución prevista alcanzaría aproximadamente 8.380 millones de dírhams, frente a los 829 millones de dírhams que aportaría directamente la entidad pública.
Este modelo refleja la voluntad de las autoridades marroquíes de promover asociaciones industriales y financieras capaces de reducir la presión sobre los recursos públicos y facilitar el acceso a tecnologías especializadas.
Sin embargo, la exploración de petróleo y gas sigue siendo una actividad de elevado riesgo financiero, cuyos resultados dependen de las características geológicas de las zonas investigadas, la viabilidad comercial de los posibles descubrimientos y la evolución de los precios internacionales de la energía.
El principal desafío consiste en transformar el potencial geológico en proyectos económicamente viables que permitan diversificar progresivamente las fuentes de suministro energético del país.
Esta orientación forma parte de una estrategia más amplia que incluye el desarrollo de infraestructuras gasísticas, el fortalecimiento de las capacidades de almacenamiento, la construcción de instalaciones portuarias especializadas y la ampliación de las redes de transporte de gas natural.
El complejo portuario de Nador West Med ocupa un lugar importante en esta estrategia, especialmente por los proyectos relacionados con una terminal gasística y su conexión con las futuras infraestructuras nacionales de transporte energético.
Para la industria marroquí, el desarrollo de nuevas capacidades de suministro de gas natural podría convertirse, a medio y largo plazo, en un factor de competitividad, particularmente para las actividades manufactureras con un elevado consumo energético.
No obstante, las inversiones anunciadas en exploración no garantizan por sí solas descubrimientos comercialmente explotables. Su éxito dependerá de los resultados técnicos, la calidad de las asociaciones industriales y la disponibilidad de infraestructuras adecuadas.
De este modo, la movilización de 9.210 millones de dírhams refleja la ambición de Marruecos de reforzar su posición en el ámbito de la exploración energética y construir alianzas capaces de transformar su potencial geológico en oportunidades económicas, contribuyendo a la soberanía energética y a la competitividad industrial del Reino.

