Marruecos acelera la creación de una industria nacional de defensa mediante el desarrollo de dos plataformas industriales que ocuparán una superficie total de 675 hectáreas en Nouaceur y Sidi Yahya, cerca de Kenitra. Presentados durante el foro DEFSEC Morocco, celebrado los días 2 y 3 de noviembre en Rabat, estos proyectos reflejan la voluntad del Reino de desarrollar capacidades nacionales de producción, promover la transferencia tecnológica y reducir progresivamente su dependencia de las importaciones de equipamiento militar. Además, ya se han firmado siete acuerdos de asignación de suelo industrial con operadores marroquíes e internacionales.
Marruecos entra en una nueva etapa de su estrategia de soberanía industrial con el objetivo de establecer un ecosistema nacional especializado en tecnologías y equipamientos de defensa. Esta orientación se basa en la creación de zonas industriales adaptadas a las exigencias técnicas, regulatorias y de seguridad propias de este sector estratégico.
La Sociedad de Gestión de Zonas Industriales de Defensa (SGZID) ha presentado las principales características de las dos plataformas destinadas a acoger futuras inversiones.
La primera estará situada en Nouaceur, en la región de Casablanca-Settat, y ocupará una superficie de 75 hectáreas. Está previsto que albergue principalmente actividades tecnológicas avanzadas, como electrónica, sistemas de vigilancia, equipos de precisión e integración de tecnologías especializadas.
La segunda plataforma se localizará en Sidi Yahya, cerca de Kenitra, y abarcará 600 hectáreas. Estará destinada a actividades industriales de mayor envergadura, incluido el ensamblaje de equipos y determinadas producciones sujetas a autorizaciones regulatorias específicas.
Ambas instalaciones constituyen los primeros elementos de una estrategia orientada a atraer grandes grupos industriales internacionales y favorecer el desarrollo de empresas marroquíes especializadas en tecnologías de defensa.
Durante el Marrakech Air Show, celebrado en octubre de 2026, se firmaron siete acuerdos de movilización de suelo industrial con diferentes operadores, entre ellos Arquus, MKU, Inkas, Marcotec, Aba Technologie, IGG/Bal Teq Defense Industries y Harmattan AI.
Estos compromisos reflejan el creciente interés de los inversores por el potencial industrial marroquí. Sin embargo, su materialización dependerá de la adopción de decisiones definitivas de inversión, la construcción de instalaciones productivas y el inicio efectivo de las operaciones.
La importancia económica de estos proyectos va más allá de la fabricación de equipamientos destinados a satisfacer las necesidades nacionales. Su desarrollo podría impulsar también la subcontratación industrial, la ingeniería, el mantenimiento especializado y los servicios tecnológicos.
En este ámbito, Marruecos podría aprovechar la experiencia acumulada en los sectores de automoción y aeronáutica, que ya cuentan con ecosistemas industriales consolidados y redes de proveedores especializados.
La formación de ingenieros, técnicos y trabajadores cualificados será otro factor decisivo para el éxito de esta estrategia, junto con la transferencia de conocimientos industriales y la integración de las empresas locales en las nuevas cadenas de valor.
Estos proyectos también podrían contribuir a atraer inversión extranjera directa, diversificar la estructura productiva nacional y desarrollar actividades industriales de mayor valor añadido.
No obstante, la consolidación de esta nueva industria dependerá de la capacidad del Reino para transformar los acuerdos de suelo industrial en fábricas operativas, desarrollar una red nacional de proveedores y garantizar una transferencia tecnológica efectiva.
Con 675 hectáreas movilizadas y siete acuerdos industriales firmados, Marruecos establece las primeras bases de una nueva industria estratégica. El próximo desafío será pasar de los compromisos a la producción efectiva y convertir la industria de defensa en un motor adicional de diversificación económica, innovación y soberanía industrial

