Comercio exterior: 458.800 millones de dírhams de importaciones en el primer semestre

El déficit comercial marroquí continúa aumentando debido a que las importaciones crecen más rápidamente que las exportaciones. A finales de junio de 2026, las importaciones de mercancías alcanzaron 458.780 millones de dírhams, un aumento del 15,3%, mientras que las exportaciones crecieron un 9,7%, hasta los 260.400 millones. La industria automovilística constituye uno de los principales amortiguadores de este deterioro.

Los intercambios exteriores de Marruecos aumentaron con fuerza durante el primer semestre de 2026, pero con una aceleración mucho mayor de las importaciones. Según la Oficina de Cambios, las importaciones de bienes alcanzaron 458.778 millones de dírhams a finales de junio de 2026, frente a 397.887 millones un año antes. El aumento alcanza 60.891 millones de dírhams, equivalente al 15,3%. Al mismo tiempo, las exportaciones alcanzaron 260.397 millones de dírhams, frente a 237.305 millones a finales de junio de 2025. El incremento representa 23.092 millones de dírhams, es decir, un crecimiento del 9,7%.

El automóvil sigue siendo el principal motor de las exportaciones

La diferencia entre el crecimiento de las importaciones y el de las exportaciones provoca automáticamente un aumento del déficit comercial. Esta situación refleja, entre otros factores, las crecientes necesidades de la economía marroquí en bienes de equipo, insumos industriales y productos energéticos. El aumento de las importaciones no significa necesariamente debilidad económica.

Una parte importante corresponde a las necesidades de inversión y a la expansión de las capacidades productivas. El fenómeno es particularmente visible en la industria automovilística, donde las importaciones de componentes y bienes intermedios acompañan el crecimiento de las exportaciones de vehículos y equipamientos.

A finales de junio, las exportaciones automovilísticas alcanzaron 93.700 millones de dírhams, un aumento del 17,4%. El automóvil representa por sí solo una parte considerable de las exportaciones marroquíes de mercancías.

Marruecos debe, sin embargo, continuar mejorando su tasa de integración local para que una mayor proporción del valor añadido permanezca en la economía nacional. El desarrollo de proveedores locales constituye, por tanto, un desafío estratégico. La expansión de nuevas inversiones en neumáticos, baterías, electrónica y componentes automovilísticos responde precisamente a esta problemática. La política industrial también deberá acompañar a las empresas marroquíes en su internacionalización. El objetivo ya no consiste únicamente en exportar más, sino en aumentar el valor añadido nacional incorporado a cada producto exportado.

Los datos del primer semestre muestran que el comercio exterior sigue siendo uno de los principales indicadores para medir la competitividad real de la economía marroquí.

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