Marruecos refuerza su oferta de suelo industrial con la creación de la Zona de Aceleración Industrial Bouknadel 2, que ocupa una superficie de 42,64 hectáreas, y la redefinición del perímetro de la zona de Jorf, en la provincia de El Jadida, cuya extensión total alcanza aproximadamente 501,64 hectáreas. Ambas actuaciones se enmarcan en la organización del suelo destinado a actividades productivas y en la creación de condiciones favorables para atraer inversiones industriales.
La oferta de suelo destinado a la inversión industrial en Marruecos registra una nueva evolución tras la publicación de dos decretos relativos a las zonas de aceleración industrial de Bouknadel y Jorf. El primero establece la creación de una nueva zona industrial en la región de Rabat-Salé-Kenitra, mientras que el segundo precisa los límites y las superficies de los terrenos de la zona situada en la comuna de Moulay Abdallah, en la provincia de El Jadida.
Estas medidas revisten especial interés para las empresas industriales y los inversores que buscan terrenos para instalar nuevas unidades de producción o ampliar sus actividades existentes. Los textos definen el marco jurídico y territorial del suelo destinado a la inversión, aunque es necesario distinguir entre la delimitación oficial de una zona y la disponibilidad efectiva de parcelas para su comercialización y explotación.
Bouknadel 2: 42,64 hectáreas adicionales para la industria
La nueva Zona de Aceleración Industrial Bouknadel 2 está situada en la comuna de Sidi Bouknadel, en la prefectura de Salé, y ocupa una superficie de 42,64 hectáreas. Su creación está prevista en el Decreto n.º 2.26.593, aprobado por el Consejo de Gobierno el 10 de septiembre de 2026.
Este proyecto amplía el desarrollo del polo industrial de Bouknadel, cuya primera zona fue creada mediante el Decreto n.º 2.21.957, de 23 de diciembre de 2021, con una superficie inicial de 24,26 hectáreas.
La zona tiene una vocación multisectorial que abarca las industrias textil y del cuero, la agroindustria y las industrias química, automovilística y aeronáutica. También contempla actividades relacionadas con las energías renovables, los materiales de construcción y las industrias metalúrgica, mecánica, eléctrica, electrónica y del plástico.
La ampliación de la oferta de suelo puede generar oportunidades adicionales para las empresas que deseen instalar unidades productivas o reforzar su presencia cerca de los mercados urbanos y de los principales polos de actividad industrial de la región de Rabat-Salé-Kenitra.
No obstante, el aprovechamiento efectivo de estas oportunidades dependerá del avance de las obras de acondicionamiento, de la disponibilidad de equipamientos e infraestructuras y de las condiciones de asignación y comercialización de las parcelas.
Jorf: un perímetro industrial de más de 501 hectáreas
En la región de Casablanca-Settat, la nueva disposición reglamentaria afecta a la Zona de Aceleración Industrial de Jorf, situada en la comuna de Moulay Abdallah, en la provincia de El Jadida. El Decreto n.º 2.26.98 modifica el texto anterior, publicado el 29 de marzo de 2024, con el objetivo de precisar la superficie total y los límites geográficos de los terrenos incluidos.
La superficie total asciende a 501 hectáreas, 63 áreas y 84 centiáreas, equivalentes a aproximadamente 501,64 hectáreas. El terreno se distribuye en tres parcelas: la primera ocupa alrededor de 200,91 hectáreas; la segunda, 94,10 hectáreas; y la tercera, 206,63 hectáreas.
La zona limita al norte con el complejo industrial de la Oficina Jerifiana de Fosfatos (OCP), mientras que al este, al sur y al oeste está rodeada de terrenos agrícolas. Esta ubicación la integra en uno de los principales entornos industriales de la provincia de El Jadida.
La vocación industrial de Jorf comprende las industrias química y paraquímica, la fabricación de baterías eléctricas y sus componentes, así como las industrias metalúrgica, mecánica, eléctrica, electrónica y automovilística. También incluye los servicios vinculados a estas actividades.
Las baterías eléctricas refuerzan el papel industrial de Jorf
La zona de Jorf adquiere una importancia particular en el contexto del desarrollo de las industrias relacionadas con las baterías eléctricas y sus componentes. Entre los proyectos implantados destaca COBCO, empresa surgida de la asociación entre el grupo marroquí Al Mada y el grupo chino CNGR, que inauguró en junio de 2025 una primera línea de producción de precursores de materiales catódicos de tipo NMC.
La gestión y el acondicionamiento de la primera parcela de la zona fueron concedidos a COBCO mediante el Decreto n.º 2.24.721, de 2 de agosto de 2024. En mayo de 2025 también se aprobó un reglamento interno específico para dicha parcela.
La presencia de este proyecto refuerza la posición de Jorf dentro del ecosistema industrial vinculado a las baterías y sus componentes, actividades estrechamente relacionadas con las cadenas de valor industriales y tecnológicas.
Sin embargo, conviene distinguir entre los proyectos que ya se encuentran en fase de ejecución y la superficie total delimitada legalmente. El hecho de que la zona abarque 501,64 hectáreas no significa que todas las parcelas estén disponibles de inmediato para nuevos inversores.
El acondicionamiento y las infraestructuras, factores decisivos
Para los inversores industriales, la delimitación legal de los terrenos no basta para decidir la implantación de un nuevo proyecto. El atractivo de estas zonas también depende del precio del suelo, la disponibilidad de electricidad y agua, las redes de telecomunicaciones, la conexión con las carreteras y los puertos, las condiciones de adjudicación y los plazos para obtener las autorizaciones necesarias.
Estos factores son especialmente importantes para los proyectos que requieren grandes superficies o instalaciones técnicas especializadas, como las industrias químicas, la fabricación de baterías y la producción de componentes para automóviles.
En Bouknadel y Jorf, el ritmo de acondicionamiento y la disponibilidad de infraestructuras determinarán la capacidad de las nuevas superficies, o de las que han sido objeto de una nueva delimitación, para responder a la demanda industrial efectiva.
La información sobre la comercialización de las parcelas y sus costes permitirá evaluar las oportunidades reales para las empresas nacionales y los inversores internacionales.
Ambas medidas confirman la continuidad de la estrategia marroquí de organización y desarrollo del suelo industrial. Sin embargo, su impacto económico dependerá de la transformación de estas superficies legalmente delimitadas en espacios equipados y operativos, capaces de atraer proyectos productivos, generar empleo y fortalecer el tejido industrial nacional

