ONU: Rabat alerta contra la militarización de las rutas marítimas estratégicas

Marruecos denunció, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, toda instrumentalización de los estrechos y de las principales rutas marítimas con fines de presión política o chantaje, a través de una intervención de su representante permanente ante la ONU, Omar Hilale.

Durante un debate de alto nivel sobre la seguridad marítima, presidido por el ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al-Zayani, el diplomático marroquí criticó enérgicamente las amenazas implícitas de cerrar ciertos pasos estratégicos, en particular el estrecho de Ormuz, que calificó como una arteria vital para el suministro energético mundial.

En un contexto que considera preocupante, Omar Hilale insistió en que ningún país tiene derecho a tomar como rehén a la comunidad internacional aprovechando su posición geográfica. Recordó que los mares constituyen un bien común de la humanidad y no deben ser utilizados como instrumentos de coerción por Estados con posturas hostiles prolongadas.

El representante del Reino también condenó firmemente los ataques contra buques comerciales en el mar Arábigo, el golfo de Adén y el mar Rojo. Atribuyó estos actos a grupos armados apoyados por ciertos Estados, denunciando graves violaciones del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

En este contexto, Marruecos llama a la comunidad internacional a asumir plenamente sus responsabilidades frente a estas derivas. Para Rabat, es inaceptable que consideraciones ideológicas transformen las rutas marítimas en instrumentos de desestabilización, en detrimento de las normas internacionales y de la seguridad colectiva.

El diplomático subrayó que la seguridad marítima es hoy un pilar fundamental de la estabilidad mundial, recordando que más del 90 por ciento del comercio internacional transita por vía marítima. Cualquier obstáculo a la libertad de navegación representa, por tanto, una amenaza directa para las economías y los medios de vida.

Al referirse a la posición estratégica de Marruecos, situado en la encrucijada de África y Europa y a orillas del estrecho de Gibraltar, insistió en el carácter vital de la libertad de circulación marítima para el Reino, que considera una obligación dictada por su geografía e historia.

Marruecos reafirma su compromiso con el derecho internacional del mar y destaca su contribución concreta a la seguridad marítima, en particular a través de la cooperación regional y la lucha contra el tráfico ilícito a lo largo de sus costas.

En la misma línea, Omar Hilale destacó la Iniciativa Atlántica impulsada por el Rey Mohammed VI, destinada a ofrecer acceso al océano Atlántico a los países del Sahel. Según él, esta iniciativa refleja un espíritu de solidaridad y desarrollo compartido, transformando las limitaciones geográficas en oportunidades.

También mencionó el Proceso de los Estados africanos atlánticos, que reúne a más de veinte países costeros y busca reforzar la cooperación en materia de seguridad marítima, lucha contra la criminalidad transnacional y protección de los recursos marinos compartidos.

Según afirmó, esta dinámica contribuye a convertir el Atlántico africano en un espacio de cooperación y seguridad colectiva, generando perspectivas de estabilidad para el continente y más allá.

Finalmente, el representante marroquí reiteró el compromiso del Reino de defender la libertad de navegación y proteger las rutas marítimas estratégicas, instando al Consejo de Seguridad a adoptar posiciones firmes frente a las amenazas actuales. Advirtió que los riesgos que hoy afectan a los mares podrían comprometer la estabilidad internacional en el futuro.

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