Marruecos está llevando a cabo una transformación de gran envergadura de su red aeroportuaria con el objetivo de duplicar su capacidad anual de acogida de pasajeros, pasando de 40 a 80 millones, según informó este miércoles el diario español La Razón.
Esta iniciativa estratégica busca acompañar el crecimiento sostenido del tráfico aéreo y consolidar el atractivo económico y turístico del Reino en el escenario internacional.
Enmarcada dentro de la hoja de ruta nacional “Aeropuertos 2030”, esta política sitúa a Marruecos entre los países más dinámicos en el ámbito del transporte aéreo, destaca el periódico.
La proximidad del Mundial de Fútbol 2030 actúa como un importante catalizador para la puesta en marcha de nuevas infraestructuras, que serán desarrolladas conforme a los más altos estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
En este contexto, el aeropuerto internacional Mohammed V de Casablanca se consolida como el principal hub del país. Con las mayores inversiones previstas, especialmente para la construcción de una nueva terminal, reforzará su posición como la infraestructura aeroportuaria más importante de Marruecos.
Paralelamente, se están llevando a cabo proyectos de modernización en los aeropuertos de Marrakech, Tánger, Agadir, Fez y Rabat-Salé, con el objetivo de convertirlos en polos regionales capaces de acompañar el desarrollo territorial y responder a la creciente demanda de conectividad.
Según La Razón, la expansión del sistema aeroportuario marroquí responde a una visión ambiciosa de hub internacional, orientada a fortalecer las conexiones internas y a ampliar los acuerdos de liberalización aérea con mercados estratégicos como Europa, África, América del Norte y Oriente Medio.
Finalmente, el diario subraya que estos proyectos integran plenamente criterios de sostenibilidad medioambiental, mediante la optimización tecnológica, la gestión inteligente de la energía y la incorporación de soluciones de movilidad sostenible, incluido el enlace ferroviario, marcando así el camino hacia una infraestructura moderna y resiliente.



