Marruecos dejó una huella destacada en la celebración del Día de África, organizada el sábado por la noche en Londres, gracias a una participación sobresaliente que puso en valor la riqueza del patrimonio cultural y la elegancia de las tradiciones del Reino.
La velada destacó especialmente el rico patrimonio textil marroquí a través de la participación de la Embajada de Marruecos en el Reino Unido en el desfile africano, donde el caftán marroquí, joya del patrimonio cultural inmaterial del Reino, fue presentado como símbolo de elegancia, refinamiento y tradición. Sus delicados bordados, sus colores vivos y su elegancia atemporal contribuyeron a reforzar la imagen de Marruecos ante los participantes procedentes de distintos países africanos.
Un stand marroquí, organizado por la Embajada del Reino de Marruecos en Londres, también registró un notable éxito. Verdadera vitrina de la civilización marroquí, permitió a los visitantes descubrir las múltiples facetas del Reino, su historia milenaria, su patrimonio cultural y artesanal, así como los valores de hospitalidad, convivencia y buen vivir que caracterizan a la sociedad marroquí.
La celebración del Día de África fue asimismo una ocasión para que los distintos participantes recordaran la visión de los padres fundadores de la unidad africana y su ambición de construir un continente unido, solidario y próspero.
Los participantes subrayaron que esta jornada constituye un momento clave para evaluar los avances de África en materia de desarrollo, progreso e inclusión de sus pueblos.
Bajo el tema del Agenda 2063, con especial énfasis en la sostenibilidad, el acceso al agua y el saneamiento, el encuentro puso de relieve los desafíos y oportunidades que enfrenta el continente en su camino hacia un desarrollo sostenible.
Los ponentes también destacaron la importancia de la unidad africana para permitir que el continente haga oír más su voz en la escena internacional. Se hicieron llamamientos para transformar la solidaridad africana en acciones concretas al servicio de las poblaciones y del desarrollo del continente.
La educación y el aprendizaje ocuparon un lugar central en las intervenciones, en las que se subrayó la necesidad de invertir en el capital humano para construir una África basada en la dignidad, la resiliencia, la innovación y el progreso.
A través de su destacada participación, Marruecos reafirmó su compromiso con los valores de cooperación, solidaridad y desarrollo compartido en África, al tiempo que puso en valor la riqueza de su identidad cultural y su papel activo, bajo la Iluminada Dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI, en el fortalecimiento de los lazos entre los pueblos del continente.


