PLF 2027: Marruecos acelera su reforma fiscal para consolidar su competitividad

El Proyecto de Ley de Finanzas (PLF) 2027 inaugura una nueva etapa en la modernización de las finanzas públicas de Marruecos. Como continuación de las reformas emprendidas durante los últimos años, el Gobierno pretende construir un sistema tributario más eficiente, más equitativo y más orientado al crecimiento económico, la inversión y la creación de empleo.

Presentadas en el marco de la programación presupuestaria trienal 2027-2029, las principales orientaciones del futuro presupuesto reflejan una ambición clara: fortalecer los ingresos del Estado, preservar los equilibrios macroeconómicos y acompañar los grandes proyectos estratégicos del Reino.

El marco macroeconómico se basa en perspectivas favorables. El Gobierno prevé un crecimiento del 4,1 % en 2027, sustentado, entre otros factores, en la hipótesis de una campaña agrícola cercana a los 70 millones de quintales. Asimismo, el Ejecutivo aspira a reducir progresivamente el déficit presupuestario hasta alrededor del 3 % del PIB, manteniendo al mismo tiempo un elevado nivel de inversión pública. Esta trayectoria se apoya en una mejora continua de los ingresos fiscales, una inflación controlada y un sólido dinamismo de las exportaciones, la industria y la inversión privada.

Una de las principales prioridades del PLF 2027 consiste en ampliar la base imponible para incrementar de forma sostenible los recursos del Estado sin aumentar significativamente la presión fiscal sobre los contribuyentes ya integrados en el sistema. Las autoridades desean acelerar la integración del sector informal en la economía formal, reforzar la cultura tributaria y mejorar la equidad entre los operadores económicos. Esta estrategia pretende garantizar una financiación más sostenible de las políticas públicas y consolidar la solidez de las finanzas públicas.

La digitalización de la administración tributaria sigue siendo uno de los pilares fundamentales de esta reforma. La generalización de las declaraciones electrónicas, la digitalización de los procedimientos, el desarrollo de plataformas digitales y la interconexión de las bases de datos administrativas permitirán mejorar la calidad de los servicios ofrecidos a los contribuyentes y reforzar la eficacia del control fiscal. El aprovechamiento de los datos digitales se convierte así en una herramienta estratégica para detectar irregularidades, reducir los plazos de tramitación y luchar con mayor eficacia contra el fraude.

La lucha contra el fraude y la evasión fiscal figura igualmente entre los ejes prioritarios del futuro presupuesto. El Gobierno prevé reforzar los mecanismos de control, mejorar la trazabilidad de las transacciones económicas e intensificar la cooperación entre las administraciones tributaria, aduanera y financiera. El objetivo es doble: asegurar los ingresos del Estado y garantizar una competencia más equitativa entre las empresas en un entorno económico en constante transformación.

Paralelamente, continúa la aplicación gradual de la reforma del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Las autoridades pretenden armonizar los tipos impositivos, simplificar los mecanismos de aplicación y acelerar la devolución de los créditos de IVA a las empresas. Esta evolución es especialmente esperada por el sector privado, que considera la rapidez de los reembolsos un factor esencial para mejorar la liquidez, reforzar la competitividad y estimular la inversión productiva.

El PLF 2027 también prevé continuar la modernización de la fiscalidad empresarial, con el objetivo de ofrecer un marco más estable, transparente y alineado con los estándares internacionales. Las medidas previstas buscan fomentar la inversión industrial, la innovación, la investigación y el desarrollo, así como la creación de empleo cualificado. Sectores estratégicos como la industria manufacturera, las energías renovables, la economía digital, la industria automotriz, la aeronáutica, la logística, las tecnologías avanzadas y el hidrógeno verde seguirán beneficiándose de un entorno fiscal favorable.

Estas orientaciones fiscales forman parte de una estrategia económica global destinada a preservar los grandes equilibrios macroeconómicos, manteniendo al mismo tiempo un nivel récord de inversión pública. Las infraestructuras de transporte, los proyectos hidráulicos, el Programa Nacional de Abastecimiento de Agua Potable y Riego (PNAEPI), las inversiones energéticas, la regionalización avanzada y los preparativos para los grandes acontecimientos internacionales continuarán movilizando importantes recursos durante los próximos años.

El futuro presupuesto también acompaña el fortalecimiento del Estado social. Las asignaciones presupuestarias permitirán continuar la generalización de la protección social, reforzar los sistemas de salud y educación y aplicar los compromisos derivados del diálogo social. Esta dimensión social constituye ya uno de los pilares fundamentales de la política presupuestaria marroquí.

La dinámica económica sigue respaldada por diversos indicadores positivos. Los ingresos ordinarios del Estado registran un crecimiento significativo en 2026 gracias a la mejora de la recaudación tributaria y a la continuidad de las reformas. La industria mantiene su expansión, las exportaciones ganan competitividad, la inversión privada continúa creciendo y los flujos de inversión extranjera directa siguen una tendencia al alza, reforzando el atractivo del Reino.

Más allá de su dimensión presupuestaria, el PLF 2027 se presenta como un auténtico instrumento de transformación económica. Al combinar la modernización del sistema tributario, la digitalización de los servicios públicos, la disciplina presupuestaria, el apoyo a la inversión, el fortalecimiento del Estado social y la mejora del clima empresarial, Marruecos reafirma su voluntad de construir un modelo de crecimiento más inclusivo, más resiliente y más competitivo a escala internacional. Esta nueva etapa de la reforma fiscal debería reforzar la confianza de los inversores, consolidar las finanzas públicas y acompañar de manera sostenible la ambición del Reino de consolidarse como uno de los principales polos económicos e industriales de África.

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