Los inversores de los Emiratos Árabes Unidos están reforzando su presencia en la hotelería de alta gama marroquí, especialmente en Marrakech y Essaouira. En Marrakech, Eagle Hills, grupo inmobiliario con sede en Abu Dabi, adquirió el Four Seasons Resort Marrakech. El establecimiento cuenta con 141 habitaciones, suites y villas y ocupa aproximadamente 16 hectáreas.
Essaouira atrae también importantes inversiones
En Essaouira, un consorcio que incluye a Al Nowais Real Estate, Eastern Investment y Samih Sawiris prevé una primera fase de inversión de aproximadamente 200 millones de euros durante cinco años. El programa incluye alrededor de 800 habitaciones distribuidas entre tres hoteles y un club.
Estas inversiones se producen en un contexto de fuerte crecimiento del turismo marroquí y de preparación del Reino para grandes acontecimientos internacionales, especialmente la Copa Mundial de 2030.
Los capitales del Golfo aparecen así como un acelerador de la modernización de la oferta hotelera marroquí. Contribuyen a reposicionar determinados destinos en el segmento premium y a diversificar la oferta turística nacional.

