El grupo Cosumar comenzó a recuperar una trayectoria más favorable después de un primer trimestre difícil en 2026. Durante el segundo trimestre, la facturación alcanzó 2.619 millones de dirhams, con una caída limitada del 2,8% interanual, frente al descenso del 17,3% registrado en el primer trimestre. En el conjunto del primer semestre, la facturación se situó en torno a 4.800 millones de dirhams.
La mejora registrada en el segundo trimestre refleja la recuperación de parte de los volúmenes de ventas que se habían retrasado durante los primeros meses del año. El grupo se vio afectado por diversos factores, entre ellos las perturbaciones logísticas y portuarias, las difíciles condiciones climáticas y la evolución de los precios internacionales del azúcar.
La campaña agrícola de 2026 también sufrió el impacto de las inundaciones registradas en las regiones de Gharb y Loukkos. La producción nacional de azúcar blanco alcanzó aproximadamente 240.000 toneladas, frente a las 280.000 toneladas de la campaña anterior. Estas condiciones tuvieron consecuencias sobre la actividad del grupo y sobre los volúmenes disponibles para la industria transformadora.
El agua vuelve al centro de la ecuación agrícola
Las perspectivas para la próxima campaña parecen relativamente mejores, gracias a la mejora del rendimiento de la caña de azúcar, que aumentó aproximadamente un 15%, y a unas condiciones hídricas más favorables. Cosumar prevé dedicar más de 60.000 hectáreas al cultivo de plantas azucareras durante la campaña 2026/2027.
El grupo continúa paralelamente con sus inversiones industriales, entre ellas un proyecto de producción de dióxido de carbono líquido de grado alimentario, destinado a valorizar un subproducto industrial y reducir parte de la dependencia de las importaciones. Según las informaciones publicadas, el proyecto debería entrar en funcionamiento entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
Cosumar afronta la segunda mitad del año con varios factores de apoyo, entre ellos la mejora de las condiciones hídricas, una mayor estabilidad de los flujos logísticos y portuarios y la evolución reciente de los precios internacionales del azúcar. No obstante, la recuperación completa seguirá dependiendo de la evolución de la producción agrícola, de los precios internacionales y de la capacidad del grupo para controlar sus costes.

