En una década, Marruecos ha transformado profundamente su aparato productivo. La industria, cuyo volumen de negocio alcanzó cerca de 898.000 millones de dirhams en 2024, el sector agroalimentario, cuya producción superó los 181.000 millones, y las exportaciones agroalimentarias, que alcanzaron 86.200 millones en 2025, reflejan un cambio de escala. El lanzamiento de Morocco Food World por parte de FENAGRI y Messe Düsseldorf se inscribe en esta dinámica: producir más en Marruecos, aumentar la transformación local y conquistar nuevos mercados.
La alianza firmada en Rabat entre la Federación Nacional de Industrias Agroalimentarias (FENAGRI) y Messe Düsseldorf no constituye simplemente el lanzamiento de una nueva feria. Se produce en un momento en el que Marruecos consolida su soberanía productiva y busca reforzar su posición dentro de las cadenas de valor industriales y comerciales mundiales.
Previsto para el segundo semestre de 2027, Morocco Food World pretende conectar a la industria agroalimentaria marroquí con los mercados internacionales, los inversores, las tecnologías y los grandes compradores. El evento forma parte, por tanto, de una estrategia industrial más amplia centrada en aumentar la creación de valor local y reforzar la competitividad internacional de Marruecos.
La conferencia, en la que participaron Abdelmounim El Eulj, Omar Hjira, Mehdi Tazi, Ghita El Ghorfi y Bernd Jablonowski, puso de manifiesto una prioridad común: permitir que la industria marroquí entre en una nueva etapa de creación de valor.
En 2024, la industria marroquí generó aproximadamente 897.800 millones de dirhams de volumen de negocio, frente a unos 822.000 millones un año antes. La producción industrial alcanzó cerca de 842.000 millones de dirhams, mientras que la inversión industrial aumentó alrededor de un 30%, hasta aproximadamente 90.000 millones. El empleo industrial superó el millón de puestos de trabajo.
Dentro de este ecosistema, la industria agroalimentaria ocupa una posición especialmente estratégica. En 2024, representó aproximadamente el 21% del volumen de negocio industrial y el 22% de la producción industrial. La producción alcanzó 181.600 millones de dirhams, el volumen de negocio 190.900 millones y el valor añadido 53.900 millones, mientras que el empleo superó los 209.000 puestos.
Al mismo tiempo, las actividades de tecnología media y alta representan ya más de la mitad del valor añadido industrial, mientras que la productividad media por puesto de trabajo aumentó alrededor de un 30% durante la última década.
Producir más, pero sobre todo crear más valor
Para Abdelmounim El Eulj, Morocco Food World debe contribuir a la proyección nacional e internacional de la industria marroquí. El objetivo ya no consiste simplemente en presentar productos, sino en conectar a las empresas con mercados, tecnologías, inversores y compradores internacionales.
Las cifras demuestran la creciente capacidad exportadora del sector. Las exportaciones agroalimentarias alcanzaron 86.200 millones de dirhams en 2025, frente a aproximadamente 62.000 millones en 2020, lo que representa un aumento cercano al 38% en cinco años. El sector representa actualmente alrededor del 18% de las exportaciones nacionales y constituye una importante fuente de divisas.
Sin embargo, el verdadero desafío consiste en exportar más valor y no simplemente más volumen. Esto requiere aumentar la proporción de productos transformados, reforzar las marcas marroquíes, mejorar la calidad y la trazabilidad, invertir en innovación y packaging, ampliar la certificación y desarrollar una mayor diferenciación de los productos.
Ghita El Ghorfi destacó la fuerte presencia internacional de Marruecos en los productos del mar, las frutas y hortalizas y los productos alimentarios transformados. Marruecos es el principal exportador mundial de sardinas en conserva, pero el próximo reto consiste en apoyar a un mayor número de empresas, especialmente a aquellas que exportan por primera vez.
Omar Hjira también subrayó la importancia de la diversificación de mercados. Estados Unidos, Canadá, Nigeria, Ghana y Angola figuran entre los destinos prioritarios, mientras que mercados como India e Indonesia ofrecen nuevas oportunidades.
La diversificación geográfica constituye también un elemento de soberanía productiva. Una base industrial sólida debe no solo ser capaz de producir en Marruecos, sino también de acceder a múltiples mercados internacionales.
Para Mehdi Tazi, la soberanía productiva implica reforzar la producción nacional, las infraestructuras y la seguridad de los suministros, al tiempo que se controlan los costes energéticos y se crean las condiciones necesarias para que las pymes y las empresas medianas marroquíes puedan crecer.
Una soberanía productiva sostenible no puede depender únicamente de las grandes empresas. Requiere un ecosistema sólido de pymes y empresas medianas capaces de invertir, innovar, desarrollar actividades de subcontratación, producir localmente y exportar.
El Grupo de Trabajo sobre Soberanía Industrial ha identificado más de 1.000 proyectos que representan un potencial de inversión superior a 46.000 millones de dirhams, destinados a apoyar la sustitución de importaciones y el desarrollo de las exportaciones.
En el sector agroalimentario, la soberanía alimentaria no se limita a la disponibilidad de materias primas. También implica transformación, conservación, packaging, logística, comercialización y capacidad para retener una mayor parte del valor dentro del país.
La industria agroalimentaria se encuentra, por tanto, en la intersección entre agricultura, industria, logística, energía, comercio e inversión, lo que la convierte en uno de los pilares estratégicos de la soberanía productiva de Marruecos.
Messe Düsseldorf aporta una dimensión internacional
La alianza con Messe Düsseldorf proporciona a Morocco Food World una poderosa dimensión internacional. Su red mundial puede conectar a los productores marroquíes con compradores internacionales, inversores y proveedores tecnológicos, al tiempo que facilita el acceso a nuevos mercados.
La feria está llamada a funcionar como una plataforma para los negocios, la inversión, la transferencia tecnológica, la inteligencia de mercados y la expansión comercial.
Su éxito no debería evaluarse únicamente por el número de expositores o visitantes. Los principales indicadores serán los contratos firmados, las inversiones atraídas, las alianzas industriales establecidas, los nuevos exportadores creados, el valor adicional generado en Marruecos y una mayor integración de las cadenas de valor nacionales.
Durante la última década, Marruecos ha pasado de una fase de industrialización acelerada a una etapa de consolidación de sus capacidades productivas. Con un volumen de negocio industrial cercano a los 900.000 millones de dirhams, una producción agroalimentaria superior a los 181.000 millones y exportaciones agroalimentarias que superan los 86.000 millones, el país ha cambiado claramente de escala.
El próximo desafío consiste en transformar este impulso industrial en una soberanía productiva sostenible.
Morocco Food World encarna esta ambición. El objetivo no es únicamente producir más, sino transformar más localmente, innovar más, ejercer un mayor control sobre las cadenas de valor y exportar productos con mayor valor añadido.
En el segundo semestre de 2027, la feria tendrá la oportunidad de demostrar que Made in Morocco es más que una simple indicación de origen. Se está convirtiendo cada vez más en un sello de capacidad industrial, calidad, competitividad y soberanía productiva.

