España ha solicitado a la Unión Europea apoyo urgente para hacer frente a la situación migratoria en Ceuta, según anunció este martes la Comisión Europea.
El portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, confirmó que Madrid había presentado una solicitud de asistencia urgente ante la situación migratoria registrada en esta ciudad, situada en el norte de África y administrada por España.
La petición española contempla medidas destinadas a reforzar la protección de las fronteras, mejorar las infraestructuras de seguridad y garantizar una capacidad de acogida suficiente en los centros destinados a los migrantes.
La Comisión Europea indicó que se encuentra evaluando la solicitud, mientras que el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, mantiene contactos regulares con las autoridades españolas.
Apoyo europeo a España
Tras los acontecimientos registrados en Ceuta, la Comisión Europea había señalado que estaba preparada para proporcionar asistencia financiera a España, especialmente para reforzar las infraestructuras fronterizas, en caso de que Madrid presentara una solicitud formal.
Bruselas también había planteado la posibilidad de proporcionar apoyo operativo adicional a través de Frontex, Europol y la Agencia de la Unión Europea para el Asilo.
La Comisión Europea destacó igualmente que la cooperación entre Madrid y Rabat ha contribuido a impedir nuevos intentos de entrada irregular en Ceuta.
Una crisis migratoria de gran magnitud
Entre el 29 y el 31 de julio, la frontera de Ceuta registró una de las mayores oleadas de entradas irregulares de los últimos años, con decenas de miles de personas llegando a la ciudad antes de que la mayoría regresara a la ciudad marroquí de Fnideq.
Según datos citados por Anadolu, el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos informó el 7 de agosto de 14 fallecidos relacionados con esta oleada, mientras que las autoridades españolas cifraron en 80 las personas fallecidas. Las estimaciones sobre el número de personas que intentaron cruzar la frontera también difieren: las autoridades marroquíes hablaron de unas 40.000 personas, frente a más de 70.000 según las autoridades españolas.
La situación ha llevado a las instituciones europeas a reforzar su seguimiento de la crisis, al tiempo que Madrid y Rabat continúan cooperando para evitar nuevas entradas irregulares y gestionar la situación de las personas que permanecen en Ceuta.
La Comisión Europea ha señalado asimismo la necesidad de garantizar la protección de los menores vulnerables que permanecen en la ciudad, especialmente los menores no acompañados.
La cuestión migratoria en Ceuta continúa, por tanto, siendo un desafío tanto para España como para la Unión Europea, mientras Bruselas estudia la solicitud de asistencia presentada por Madrid.

