Los beneficios de las empresas no financieras españolas aumentaron un 30,9% durante el primer semestre del año, impulsados sobre todo por el dinamismo de las actividades vinculadas a la energía, el refino y el comercio de combustibles.
Según los datos de la Central de Balances publicados este jueves por el Banco de España, este avance representa una recuperación significativa frente a la caída del 6,2% registrada en el mismo periodo del año anterior.
El análisis estadístico pone de relieve el peso determinante del sector energético. Excluyendo las ramas de energía, refino y comercio de carburantes, el crecimiento del resultado ordinario neto de las empresas se habría limitado al 2,5%, aunque esta cifra sigue superando el 0,4% contabilizado en el primer semestre del ejercicio anterior.
Las ventas crecen un 6,6%
En cuanto a la cifra neta de negocios, las ventas del conjunto de las empresas analizadas crecieron un 6,6% en los seis primeros meses de 2026, frente al aumento del 3,7% registrado un año antes.
Sin tener en cuenta el sector energético, el avance de las ventas fue del 2,9%. Todas las ramas de actividad registraron tasas de crecimiento positivas, con una evolución especialmente destacada en el subsector del refino, integrado en la industria, cuyo volumen de negocio aumentó un 35,7%, en línea con la evolución de los mercados internacionales de refino.
La actividad operativa recupera impulso
En el plano operativo, el valor añadido bruto (VAB) aumentó un 12,2% en el primer semestre, después de haber disminuido un 0,8% en el mismo periodo de 2025.
Al excluir la energía y el refino, el crecimiento del VAB se situó en el 2,2%, lo que confirma una mejora más moderada, aunque positiva, en el resto de los sectores de actividad.
Por otro lado, los gastos de personal subieron un 4,1%, mientras que los gastos financieros aumentaron un 6,3%, debido al alza de los tipos de interés y a un mayor nivel de endeudamiento empresarial. Los ingresos financieros, por su parte, crecieron un 2,8%.
Rentabilidad por encima de su media histórica
La rentabilidad del activo se situó en el 5,7% al cierre de junio, lo que supone un incremento de un punto porcentual respecto al mismo periodo del año anterior. Según los datos de la Central de Balances, este nivel se mantiene por encima de su media histórica, reflejando el fortalecimiento de los resultados empresariales, especialmente entre las compañías vinculadas al sector energético.

