CMGP Group registra un crecimiento del 41,7% de su facturación consolidada en el primer semestre de 2026, hasta aproximadamente 1.580 millones de dírhams, confirmando la creciente importancia de los equipos agrícolas, fertilizantes, películas plásticas, riego y soluciones relacionadas con la gestión del agua.
El grupo alcanzó una facturación consolidada de aproximadamente 1.580 millones de dírhams durante los seis primeros meses de 2026, frente a unos 1.120 millones un año antes. El crecimiento fue del 41,7%. La actividad agrícola constituye el principal motor, con alrededor de 1.467 millones de dírhams de facturación, un 36,9% más. Las películas plásticas registraron un crecimiento especialmente fuerte, del 73,8%, mientras que las ventas de fertilizantes aumentaron un 19,4% y los productos fitosanitarios un 5,6%.
Los equipos agrícolas también recuperaron dinamismo durante el segundo trimestre. Esta evolución refleja la transformación progresiva de la agricultura marroquí en un mercado industrial y tecnológico. Riego, fertilización, equipos, plásticos técnicos, gestión de suelos y optimización del agua constituyen ahora segmentos estratégicos. El grupo elevó asimismo sus inversiones hasta 73 millones de dírhams en el primer semestre, frente a 22 millones un año antes.
El agua se convierte en una industria estratégica
La escasez de agua está transformando profundamente las necesidades de agricultores e industriales. El objetivo ya no consiste únicamente en aumentar las superficies cultivadas, sino en producir más con menos agua y mayor tecnología. Los sistemas de riego, el control de cultivos, los equipos agrícolas y las soluciones de protección se convierten así en mercados estratégicos. Esta transformación abre también oportunidades en África. Marruecos dispone de conocimientos exportables en materia de riego, suministro agrícola y gestión del agua.
El desarrollo de cadenas industriales locales permitiría aumentar el valor añadido y reducir determinadas dependencias. El fuerte aumento de las inversiones de CMGP demuestra que las empresas anticipan una expansión duradera de estas necesidades. El desafío será ahora conciliar crecimiento comercial, control del endeudamiento y desarrollo de capacidades industriales. La agricultura se convierte así no sólo en un sector productivo, sino en un verdadero ecosistema industrial.

