La Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones y Exportaciones (AMDIE) firmó cinco memorandos de entendimiento con instituciones públicas y organizaciones profesionales durante un encuentro celebrado los días 20 y 21 de octubre de 2026 en Rabat, en colaboración con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Esta iniciativa refleja la voluntad de Marruecos de integrar cada vez más las exigencias de gobernanza, transparencia y sostenibilidad en su estrategia de atracción de inversiones.
El atractivo de un territorio ya no se mide exclusivamente por sus ventajas fiscales, sus infraestructuras o el coste de su mano de obra. Los inversores internacionales conceden una importancia creciente a la calidad de la gobernanza, la trazabilidad de las cadenas de suministro y el cumplimiento de las normas sociales y medioambientales.
Desde esta perspectiva, AMDIE y la OCDE organizaron en Rabat un encuentro dedicado a la conducta empresarial responsable. El evento reunió a responsables institucionales, representantes del sector privado y socios internacionales para analizar los desafíos de una competitividad sostenible.
La reunión estuvo marcada por la firma de cinco acuerdos entre AMDIE y diferentes instituciones y organizaciones profesionales. Entre los socios figuran la Instancia Nacional de Probidad, Prevención y Lucha contra la Corrupción, la Agencia Nacional de Gestión Estratégica de las Participaciones del Estado, la Confederación General de Empresas de Marruecos, la Asociación Marroquí de Industrias Textiles y de la Confección y la Federación Nacional de la Industria Agroalimentaria.
Estos acuerdos pretenden favorecer la adopción de prácticas responsables en diferentes sectores de la economía nacional. La iniciativa se produce en un momento en el que las empresas marroquíes deben responder a exigencias cada vez mayores de sus clientes y socios internacionales.
La gobernanza se convierte en un criterio determinante para acceder a los mercados
Para los industriales marroquíes, el cumplimiento de los estándares internacionales representa actualmente un factor de competitividad comercial. Los sectores de automoción, aeronáutica, textil y agroalimentario están especialmente afectados por la evolución de las obligaciones de trazabilidad y diligencia debida.
Durante el encuentro, el director general de AMDIE, Ali Seddiki, destacó la necesidad de mejorar la calidad de las inversiones, especialmente su contribución al empleo, al valor añadido y al desarrollo de competencias.
Por su parte, la OCDE recordó la importancia de integrar las prácticas empresariales responsables en las decisiones estratégicas de las compañías.
Según los datos presentados, el 69 % de las grandes empresas cotizadas del mundo cuentan con un compromiso público en materia de conducta empresarial responsable, representando el 95 % de la capitalización bursátil mundial.
Sin embargo, la aplicación efectiva de estos compromisos sigue siendo desigual. En Marruecos, las pymes pueden encontrar mayores dificultades para cumplir las nuevas exigencias debido a sus limitados recursos técnicos y financieros.
El acompañamiento institucional deberá, por tanto, favorecer mecanismos adaptados a sus capacidades. Los cinco acuerdos firmados en Rabat podrían contribuir a reforzar esta dinámica, siempre que se traduzcan en programas operativos.
El desafío consiste en convertir la gobernanza responsable en una ventaja competitiva y no simplemente en una obligación administrativa. Esta orientación podría reforzar la credibilidad de Marruecos ante los inversores y consolidar su integración en las cadenas internacionales de valor.

