Las finanzas públicas marroquíes registran una evolución favorable durante el primer semestre de 2026. Según la Tesorería General del Reino, los ingresos ordinarios aumentaron un 8,6% al cierre de junio de 2026, impulsados principalmente por el crecimiento de los ingresos fiscales. Los impuestos directos aumentaron un 13,8%, mientras que los derechos de aduana crecieron un 9,5%. Los impuestos indirectos también registraron un incremento del 9,5%, mientras que los derechos de registro y timbre aumentaron un 14,9%. Esta evolución constituye un elemento importante para la trayectoria presupuestaria de Marruecos.
La mejora de los ingresos permite al Estado disponer de recursos adicionales para financiar sus políticas públicas e inversiones. Se produce mientras el Gobierno continúa desarrollando importantes programas en materia de infraestructuras, agua, sanidad, educación, vivienda y protección social.
El aumento de los ingresos fiscales refleja también la dinámica de diferentes sectores de la economía. El impuesto de sociedades se beneficia especialmente de la evolución de los resultados empresariales en varias ramas. El IVA continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos del presupuesto. El Gobierno sigue paralelamente con la reforma del sistema fiscal para ampliar la base tributaria, mejorar la recaudación y reforzar la equidad fiscal. La lucha contra la economía informal constituye igualmente un desafío central. La mejora de los ingresos debe analizarse, sin embargo, junto con la evolución del gasto público.
El Estado debe financiar simultáneamente la inversión, los programas sociales y el funcionamiento de los servicios públicos.
El proyecto de ley de presupuestos para 2027 será, en este sentido, una cita importante para evaluar la trayectoria de las finanzas públicas. El Gobierno tendrá que mantener el esfuerzo inversor mientras continúa con la consolidación presupuestaria. El crecimiento de los ingresos fiscales proporciona un margen adicional de maniobra, pero el control del gasto seguirá siendo determinante. Los datos de la Tesorería muestran, en cualquier caso, que la movilización de los ingresos públicos mantiene una dinámica positiva en 2026.

