El clima empresarial en la industria marroquí se mantuvo globalmente estable durante el segundo trimestre de 2026. Según la encuesta de coyuntura de Bank Al-Maghrib, el 71% de los industriales consultados considera «normal» el clima general de los negocios, mientras que el 19% lo califica de desfavorable. Esta situación refleja una resistencia relativa del tejido industrial pese a las diferentes presiones que continúan afectando a las empresas.
La insuficiencia de la demanda figura entre las principales dificultades señaladas por los industriales, junto con el coste de los insumos y la competencia. Las empresas también deben hacer frente a un entorno internacional caracterizado por las fluctuaciones de los precios de las materias primas, los costes logísticos y los tipos de cambio. A pesar de estas limitaciones, la inversión industrial continúa avanzando. Marruecos mantiene una política orientada a reforzar sus capacidades productivas y desarrollar cadenas de valor locales.
El sector automovilístico sigue siendo uno de los principales motores de esta dinámica, con la llegada de nuevos fabricantes de componentes y proveedores internacionales. La aeronáutica, la agroindustria, la química, los materiales de construcción y las industrias vinculadas a las energías renovables también participan en esta transformación. El desarrollo de las infraestructuras contribuye paralelamente a sostener la demanda dirigida a diferentes ramas industriales. El desafío consiste ahora en mejorar el nivel de integración local y permitir que las empresas marroquíes, especialmente las pymes, se beneficien más de esta dinámica.
La financiación constituye un factor determinante. La aceleración del crédito destinado a equipamiento demuestra que los bancos están acompañando activamente las inversiones productivas.
La estabilidad del clima empresarial no significa, por tanto, ausencia de dificultades, sino la existencia de un entorno que permite a las empresas continuar con sus proyectos. Para la economía marroquí, la prioridad sigue siendo transformar esta dinámica de inversión en ganancias sostenibles de productividad, empleo y exportaciones.

