La región de Laâyoune-Sakia El Hamra registró la creación de 1.979 empresas durante el primer semestre de 2026, confirmando el dinamismo de su tejido empresarial. Las cifras muestran una economía regional todavía ampliamente sustentada en el comercio y los servicios, pero en la que los sectores del transporte, la construcción, las obras públicas y las actividades industriales vinculadas a las inversiones y las infraestructuras están adquiriendo un peso creciente.
La región de Laâyoune-Sakia El Hamra continúa reforzando su dinamismo empresarial en 2026. Según los últimos datos de la Oficina Marroquí de la Propiedad Industrial y Comercial (OMPIC), durante los seis primeros meses del año se crearon 1.979 nuevas empresas, confirmando la importancia de la iniciativa privada en el desarrollo económico regional.
Estas empresas se distribuyen de manera prácticamente equilibrada entre 989 personas jurídicas y 990 personas físicas, lo que refleja la diversidad de iniciativas económicas entre empresarios individuales y nuevas sociedades dedicadas al comercio, los servicios y las actividades productivas.
Laâyoune concentra la mayor parte de las nuevas empresas
La ciudad de Laâyoune continúa consolidándose como el principal centro económico de la región. Durante el primer semestre registró 1.703 nuevas empresas, es decir, más del 86% del total de empresas creadas en la región. Le siguen Boujdour, con 176 nuevas empresas, y Es-Semara, con 100.
Estos datos reflejan la elevada concentración de la actividad económica en Laâyoune, que reúne una parte importante de las actividades comerciales, administrativas, logísticas y de servicios, además de las inversiones y proyectos vinculados al desarrollo de las infraestructuras.
Uno de los próximos desafíos será reforzar la integración económica entre las diferentes provincias de la región para ampliar la base empresarial y evitar una excesiva concentración de la actividad en un único polo económico.
El comercio sigue liderando
La estructura sectorial de las nuevas empresas ofrece una lectura significativa sobre la naturaleza del dinamismo económico regional. El comercio representa el 43,97% del total de nuevas empresas creadas durante los seis primeros meses de 2026.
El transporte ocupa el segundo lugar, con un 14,80%, seguido por los servicios diversos, con un 12,66%. Por su parte, la construcción y las actividades inmobiliarias representan el 12,57%, mientras que la industria alcanza el 7,69%.
Los hoteles y restaurantes representan el 4%, la agricultura y la pesca el 2,24%, las tecnologías de la información y las comunicaciones el 1,70%, mientras que las actividades financieras apenas alcanzan el 0,38%.
Esta distribución muestra una economía empresarial todavía muy orientada hacia el comercio y los servicios, pero también revela un margen importante para diversificar hacia sectores con mayor valor añadido.
La industria, un desafío para aumentar el valor añadido
Aunque la industria representa el 7,69% de las nuevas empresas, continúa siendo uno de los sectores estratégicos para el futuro económico de la región.
Existen oportunidades relacionadas con la transformación de los recursos locales, la agroindustria, la valorización de los productos pesqueros, los materiales de construcción, el mantenimiento industrial, los equipos, la logística y los servicios especializados.
El desafío consiste en favorecer la aparición de pequeñas y medianas empresas capaces de integrarse en las cadenas de valor, trabajar con grandes operadores y beneficiarse de los proyectos de inversión, antes de avanzar progresivamente hacia los mercados nacionales e internacionales.
El transporte acompaña la transformación económica
La participación del sector del transporte, que alcanza el 14,80% de las nuevas empresas, adquiere especial relevancia en un contexto marcado por la expansión de las infraestructuras y el aumento de las necesidades logísticas.
El crecimiento de los intercambios comerciales, las inversiones y los grandes proyectos genera una demanda adicional de transporte, logística, mantenimiento y servicios relacionados con las cadenas de suministro.
El fortalecimiento de estas actividades puede contribuir a consolidar la posición de la región como espacio económico conectado con las diferentes zonas de Marruecos y con los mercados africanos.
Construcción e inmobiliario, sectores estructurales
La construcción y las actividades inmobiliarias representan el 12,57% de las nuevas empresas, reflejando la demanda de servicios relacionados con la construcción, el equipamiento, el desarrollo urbano y las infraestructuras.
Estos sectores también generan efectos de arrastre sobre numerosas actividades, desde los materiales de construcción y el transporte hasta la ingeniería, la arquitectura, el mantenimiento, la seguridad y los servicios empresariales.
Sin embargo, la sostenibilidad de este dinamismo dependerá de la capacidad de las nuevas empresas para pasar de la fase de creación a una etapa de inversión, expansión y generación de empleo.
Las SARL-AU dominan ampliamente
Los datos relativos a las formas jurídicas muestran una clara predominancia de las sociedades de responsabilidad limitada con socio único (SARL-AU), que representan el 73,3% de las empresas constituidas.
Las SARL representan el 26,5%, mientras que las sociedades anónimas y las demás formas jurídicas apenas alcanzan el 0,1% cada una.
Esta estructura refleja la importancia de los pequeños proyectos empresariales impulsados por un único socio. Sin embargo, el principal desafío económico será la capacidad de estas empresas para fortalecer sus recursos financieros, invertir, contratar trabajadores, ampliar sus actividades y acceder a nuevos mercados.
Una contribución significativa al dinamismo nacional
A escala nacional, durante el primer semestre de 2026 se crearon 51.805 empresas. Las personas jurídicas representaron el 75% del total, frente al 25% correspondiente a las personas físicas.
Con 1.979 nuevas empresas, Laâyoune-Sakia El Hamra representa aproximadamente el 3,8% del total nacional registrado durante el mismo periodo.
Esta participación confirma el creciente papel de las regiones en la dinámica empresarial de Marruecos, en un contexto marcado por el fortalecimiento de la inversión, el desarrollo territorial y la ampliación de la base de iniciativa privada.
El verdadero desafío: pasar de la creación al crecimiento
El número de empresas creadas constituye solamente un primer indicador de la vitalidad económica. El verdadero desafío comienza después de la constitución de la empresa, con su capacidad para sobrevivir, crecer, invertir y generar empleo.
Las nuevas empresas necesitan acceso a financiación, suelo, competencias, mercados e infraestructuras digitales, además de oportunidades para integrarse en las cadenas de suministro y trabajar con grandes empresas.
Su crecimiento también exige pasar de la fase inicial a etapas más avanzadas, caracterizadas por la ampliación de las inversiones, la contratación de talento, el aumento de la producción, la diversificación de productos y servicios y, posteriormente, el acceso a los mercados exteriores.
Hacia una economía regional más diversificada
La estructura de las nuevas empresas muestra que el comercio sigue siendo el principal motor de la actividad empresarial en la región. Por ello, la siguiente etapa podría centrarse en reforzar la diversificación económica, especialmente en la industria, la transformación de recursos, los servicios de alto valor añadido, la logística, la digitalización y las actividades relacionadas con las infraestructuras.
Esta evolución permitiría aumentar el valor añadido generado localmente y fortalecer las complementariedades entre los diferentes sectores económicos.
También podría favorecer la aparición de empresas capaces de pasar de una actividad local a convertirse en proveedores, subcontratistas y exportadores, antes de ampliar su presencia hacia los mercados africanos.
La nueva empresa, punto de partida de una transformación económica
Las 1.979 nuevas empresas creadas durante el primer semestre de 2026 constituyen un indicador relevante de la vitalidad de la iniciativa económica en Laâyoune-Sakia El Hamra.
Estas cifras confirman la existencia de una base empresarial capaz de acompañar las transformaciones económicas de la región, aunque el comercio y los servicios continúan dominando la estructura de las nuevas actividades.
La próxima etapa exigirá pasar de una lógica de creación de empresas a una lógica de desarrollo y ampliación de sus capacidades productivas.
El objetivo ya no consiste únicamente en aumentar el número de empresas, sino en construir un tejido económico más diversificado y productivo, capaz de invertir, generar empleo, innovar e integrarse en las cadenas de valor nacionales e internacionales.
De este modo, el dinamismo empresarial de Laâyoune-Sakia El Hamra puede convertirse en algo más que un indicador cuantitativo de creación de empresas: puede contribuir a construir una base económica más sólida, capaz de generar valor añadido, crear empleo y reforzar la posición de la región dentro de la economía marroquí y de los mercados africanos.

