Con importaciones de chocolate y preparaciones alimentarias que contienen cacao por valor de 121,24 millones de dólares en 2024, el sector se ha convertido en un mercado significativo dentro de la industria agroalimentaria marroquí. Detrás de estos flujos comerciales se encuentra un reto industrial: aumentar la transformación local, fortalecer las marcas marroquíes y posicionar al Reino como una plataforma regional hacia los mercados africanos.
El mercado marroquí del chocolate continúa desarrollándose, impulsado por la demanda de las grandes cadenas de distribución, el sector hotelero y de restauración, las empresas de pastelería y confitería, los chocolateros profesionales y los canales de distribución especializados. Según los datos del comercio internacional, las importaciones clasificadas bajo el código aduanero HS 1806 alcanzaron los 121,24 millones de dólares en 2024, correspondientes a un volumen de 22,61 millones de kilogramos. Esta categoría incluye el chocolate en diferentes formatos, así como las preparaciones alimentarias que contienen cacao.
La estructura de los suministros revela una fuerte presencia de proveedores europeos. España ocupa el primer lugar con 34,76 millones de dólares, seguida de Alemania con 18,61 millones, Italia con 15,73 millones, Bélgica con 12,81 millones y Francia con 9,59 millones de dólares. Egipto también representa un proveedor importante, con 7,29 millones de dólares.
Esta concentración refleja la importancia de los productos europeos en el mercado marroquí, pero también pone de manifiesto importantes oportunidades para el desarrollo de la industria nacional. Aumentar la producción en Marruecos, mejorar la calidad y desarrollar marcas competitivas permitiría a los fabricantes locales captar una parte del valor actualmente asociado a las importaciones.
Otro indicador corresponde a las preparaciones de chocolate, especialmente las presentadas en forma de bloques y clasificadas bajo el código HS 180620. Las importaciones de esta categoría alcanzaron 18,91 millones de dólares, equivalentes a cerca de 3 millones de kilogramos en 2024, con Bélgica y Alemania entre los principales proveedores.
La industria local acelera
El mercado marroquí no depende exclusivamente de los productos importados. El Reino cuenta con una base industrial consolidada en el sector del chocolate y continúa invirtiendo en capacidades de producción y transformación.
El ejemplo de Aiguebelle en Casablanca ilustra esta evolución. En 2023, la empresa inauguró una nueva línea de producción con una inversión de 75 millones de dirhams, con una capacidad anunciada de 20 toneladas diarias. Esta inversión refleja la voluntad de fortalecer la producción nacional y desarrollar productos con mayor valor añadido.
El reto va más allá de satisfacer el consumo interno. Para la industria marroquí, el desarrollo del sector del chocolate también puede formar parte de una estrategia de expansión hacia los mercados africanos, aprovechando las infraestructuras industriales, logísticas y comerciales del Reino.
El valor añadido en el centro del mercado
El principal reto económico reside ahora en aumentar el valor añadido generado localmente. Marruecos importa una parte de los productos terminados, pero dispone de las capacidades necesarias para desarrollar aún más la transformación, el envasado y la comercialización.
El potencial abarca varios segmentos: chocolate premium, pastelería y confitería, chocolatería profesional, productos destinados al sector hotelero y de restauración, productos de confitería, artículos de regalo y nuevas gamas adaptadas a la evolución de los hábitos de consumo.
El desarrollo de marcas marroquíes constituye también una importante palanca de crecimiento. Una industria más integrada podría satisfacer simultáneamente la demanda interna, reducir determinadas importaciones de productos terminados y crear nuevas capacidades de exportación.
El cacao africano, una palanca estratégica
El sector ofrece asimismo una oportunidad para reforzar las relaciones económicas entre Marruecos y África Occidental. Mientras el Reino depende en gran medida de proveedores europeos, la materia prima se produce principalmente en varios países africanos, especialmente Costa de Marfil y Ghana.
Esta complementariedad entre materias primas africanas y capacidades industriales marroquíes podría favorecer el desarrollo de cadenas de valor regionales. Una mayor integración del abastecimiento de cacao, la transformación, la fabricación, el envasado y la distribución permitiría fortalecer los vínculos entre Marruecos y los mercados de África Occidental.
Este potencial resulta especialmente relevante para las empresas industriales que buscan desarrollar productos adaptados a los mercados africanos, aprovechando al mismo tiempo las infraestructuras logísticas y la posición geográfica de Marruecos.
Un potencial industrial por desarrollar
Con importaciones de 121,24 millones de dólares en 2024, el mercado del chocolate representa mucho más que un simple segmento de consumo. Ofrece oportunidades potenciales para la inversión industrial, la innovación, el desarrollo de marcas y la creación de nuevas cadenas de valor.
La producción de chocolate, la transformación del cacao, los ingredientes destinados a los profesionales, el packaging, la distribución especializada y las exportaciones hacia los mercados africanos constituyen varios ejes de desarrollo.
El reto para Marruecos será ahora transformar una parte de esta demanda alimentada por las importaciones en valor producido localmente. La ampliación de las capacidades productivas y la apuesta por productos de mayor valor añadido podrían reforzar progresivamente el papel del Reino en la cadena de valor del chocolate.
A largo plazo, el mercado del chocolate podría integrarse en una ambición más amplia: convertir a Marruecos no solo en un mercado de consumo, sino también en una plataforma de transformación y distribución de chocolate entre Europa, África y el espacio mediterráneo.

