El proyecto de adquisición por parte de Majorel Africa SA del 100 % del capital de Unifitel SA confirma el atractivo de Marruecos como plataforma regional para los servicios de externalización, la gestión de relaciones con los clientes y los servicios empresariales. La operación, anunciada por el Consejo de la Competencia, se inscribe en una dinámica de transformación de un mercado que se ha convertido en un componente cada vez más importante de la economía marroquí orientada a la exportación, impulsada por el crecimiento de la demanda internacional de servicios digitales y soluciones a distancia.
Majorel Africa SA cuenta con un capital social de aproximadamente 230,3 millones de dírhams y es una empresa marroquí perteneciente al grupo Teleperformance, mientras que Unifitel SA dispone de un capital de alrededor de un millón de dírhams. La empresa objetivo desarrolla actividades de externalización, gestión de relaciones con los clientes, servicios posventa y consultoría para socios, además de determinadas actividades relacionadas con los servicios financieros. El proyecto contempla la adquisición del 100 % del capital y de los derechos de voto de Unifitel SA, otorgando a la empresa adquirente el control total de la sociedad objetivo. La operación está sujeta a los procedimientos regulatorios y jurídicos aplicables a las concentraciones económicas, reflejando la importancia de supervisar la evolución de la competencia en sectores de servicios en expansión.
Marruecos avanza hacia servicios digitales de mayor valor añadido
La operación se produce en un contexto en el que Marruecos cuenta con importantes ventajas competitivas en el sector de la externalización, entre ellas su proximidad geográfica a los mercados europeos, una amplia disponibilidad de recursos humanos multilingües, el desarrollo de sus infraestructuras digitales y su capacidad para prestar servicios a distancia a empresas y mercados internacionales. Sin embargo, la apuesta marroquí está evolucionando progresivamente más allá del modelo tradicional de centros de contacto y servicios administrativos, hacia actividades de mayor complejidad que incluyen tecnologías de la información, ingeniería digital, inteligencia artificial, análisis de datos, ciberseguridad y servicios digitales avanzados. Las operaciones de adquisición y concentración pueden contribuir a agrupar competencias, ampliar las capacidades operativas, mejorar las infraestructuras tecnológicas y reforzar la capacidad de acceder a contratos internacionales de mayor volumen y valor.
Esta dinámica refleja una transformación más profunda de la estructura de la economía marroquí orientada a la exportación. Después de consolidar su presencia internacional en los sectores de automoción, aeronáutica, fertilizantes e industria alimentaria, el Reino busca convertir la exportación de conocimiento, competencias y servicios digitales en un nuevo motor de crecimiento y competitividad. El próximo desafío consiste en acelerar la transición desde la externalización tradicional hacia servicios tecnológicos y digitales de alto valor añadido, capaces de generar empleos cualificados, aumentar la productividad, atraer nuevas inversiones y reforzar la posición de Marruecos como plataforma regional de servicios destinados a los mercados internacionales.

