El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha señalado a Rusia, Israel y a una “internacional ultraderechista” en relación con la difusión y amplificación de bulos y campañas de desinformación vinculados a la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio.
En una entrevista concedida este lunes, Sánchez afirmó que informaciones falsas difundidas en redes sociales contribuyeron a desencadenar y agravar la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. Según el jefe del Ejecutivo español, estas campañas estuvieron vinculadas a redes asociadas con Rusia, Israel y sectores de la extrema derecha internacional.
Sánchez explicó que parte de la desinformación se habría basado en una interpretación tergiversada de una sentencia del Tribunal Supremo español relacionada con los cruces de la frontera a nado.
El presidente del Gobierno sostuvo que estas campañas tenían como objetivo generar confusión, alimentar tensiones y debilitar la confianza en las instituciones españolas y europeas.
Al mismo tiempo, Pedro Sánchez descartó que Marruecos estuviera detrás de la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Afirmó que no existe información de los servicios de seguridad o inteligencia españoles que apunte a una participación marroquí y destacó la “cooperación instantánea” ofrecida por Rabat durante la crisis.
La crisis migratoria comenzó a finales de julio, cuando decenas de miles de personas entraron irregularmente en Ceuta desde Marruecos. Las autoridades españolas han señalado que alrededor de 70.000 personas llegaron a la ciudad durante la crisis, mientras que la mayoría ya ha regresado.
La situación generó una fuerte presión sobre los servicios públicos de la ciudad autónoma y provocó un intenso debate político en España sobre la gestión de la crisis, la seguridad fronteriza y la política migratoria.
Las declaraciones de Sánchez se producen en un contexto de creciente controversia política en torno a la gestión de la crisis y a la circulación de contenidos falsos en las redes sociales. La desinformación se ha convertido en uno de los elementos centrales del debate sobre los acontecimientos de Ceuta.
El Gobierno español también ha defendido una mayor implicación de la Unión Europea para hacer frente a los desafíos migratorios y reforzar la cooperación en materia de control fronterizo.

