El desarrollo de Broad-Ocean Motor en Tánger confirma la llegada de una nueva generación de inversiones chinas en movilidad eléctrica y componentes automovilísticos. El proyecto refleja la transición progresiva de Marruecos hacia una industria automovilística con mayor contenido tecnológico.
El grupo chino Broad-Ocean Motor está desarrollando una planta de motores eléctricos y componentes automovilísticos en Tánger. Los estados financieros semestrales del grupo, publicados el 25 de agosto, aportan nuevos elementos sobre la estructura de su inversión en Marruecos. El proyecto se apoya en varias sociedades marroquíes creadas alrededor de la operación industrial.
Esta estructura demuestra que las grandes inversiones industriales generan ecosistemas jurídicos, financieros, inmobiliarios y logísticos complejos. La inversión industrial moderna ya no consiste únicamente en construir una fábrica: requiere toda una red de servicios especializados.
La competencia se desplaza hacia la cadena de valor de la movilidad eléctrica
El desafío estratégico consiste ahora en la capacidad de Marruecos para atraer actividades situadas en las fases iniciales de la cadena de valor de la movilidad eléctrica: motores, sistemas de propulsión, electrónica, baterías, software industrial y componentes avanzados.
Para las empresas marroquíes, esta transformación representa una oportunidad para ascender en la cadena de valor. Para los inversores africanos, también puede facilitar alianzas con fabricantes asiáticos de equipos ya instalados en Marruecos.

