Fiesta del Trono: discurso íntegro de SM el Rey Mohammed VI a la Nación

Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, dirigió el miércoles por la noche un Discurso a Su fiel pueblo con motivo del 27.º aniversario de la ascensión del Soberano al Trono de Sus Gloriosos Antepasados.

A continuación, el Discurso Real íntegro:

“Alabado sea Dios, y que la oración y la paz sean sobre el Profeta, su familia y sus compañeros.

Querido pueblo:

Con inmenso orgullo y profunda satisfacción celebramos hoy el vigesimoséptimo aniversario de Nuestra Ascensión al Trono.

Hace veintisiete años se cumplió la voluntad del Señor de confiarme la responsabilidad de presidir tus destinos. La misión es noble y la tarea, inmensa.

En plena consonancia con la Palabra del Altísimo: ‘Si sois agradecidos, ciertamente os concederé más favores’, Le damos gracias por la bendición que Nos dispensa al guiarnos por el camino del éxito, permitiéndonos colmar tus expectativas y responder a tus preocupaciones.

La búsqueda de una gloria personal o el deseo de ser consagrado con el título de ‘líder continental o internacional’ nunca han constituido un fin para Mí. Por el contrario, Mi única preocupación ha sido siempre cumplir de la mejor manera posible con la responsabilidad que Me incumbe de servirte, velando por que todos los marroquíes puedan vivir dignamente como ciudadanos libres.

Hoy, el examen de lo que hemos realizado juntos Me inspira honor y orgullo por la importancia de los logros alcanzados y Me hace contemplar el futuro con pleno optimismo.

Más que un motivo de satisfacción personal, este balance infunde un gratificante sentimiento de confianza y serenidad, que Nos da fuerza y Nos motiva a seguir avanzando y a continuar nuestra labor.

Los resultados de nuestra acción no son fruto del azar. Son la consecuencia directa de una visión estratégica clara y de una doctrina de gobierno cuyos principios rectores son la iniciativa, el seguimiento riguroso, la autocrítica constructiva y la firme voluntad de afrontar el futuro con determinación y optimismo.

Querido pueblo:

Nuestro país se encuentra hoy en una etapa decisiva de su proceso de desarrollo, en la que la confianza y el optimismo deben prevalecer sobre cualquier discurso susceptible de alimentar la desesperación y la frustración.

Lo que más orgullo suscita es la seguridad y la estabilidad que reinan en Marruecos, así como el funcionamiento eficaz de las instituciones públicas.

En efecto, en un contexto regional e internacional marcado por numerosas convulsiones y múltiples tensiones, la estabilidad política e institucional constituye un bien escaso y una ventaja de valor incalculable.

Hoy, la estabilidad es la variable clave en la ecuación del desarrollo de Marruecos. Es también el capital estratégico del que el país se siente orgulloso.

Querido pueblo:

País de historia milenaria, Marruecos obtiene su fuerza de sus ancestrales tradiciones como Estado-nación, en el que las instituciones desempeñan sus funciones con un espíritu de armonía y complementariedad. Por esta razón, los logros siguen materializándose con la eficacia necesaria y el país consigue superar las dificultades y las limitaciones para afrontar los desafíos.

A este respecto, Marruecos ha demostrado su eficacia mediante la buena organización de acontecimientos continentales e internacionales. Este dominio le ha valido muestras de admiración y reconocimiento en todo el mundo, aunque en algunas ocasiones también haya despertado envidias.

Marruecos ha demostrado, asimismo, una gran capacidad de resiliencia frente a las catástrofes y las crisis, como ocurrió especialmente durante la gestión preventiva de las inundaciones que afectaron al Gharb y al norte del país.

Gracias a la seguridad y la estabilidad imperantes, unidas a la eficacia institucional, los indicadores positivos se multiplican en todos los sectores de actividad, reforzando la dinámica de crecimiento económico y protegiendo aún más la soberanía nacional.

En efecto, la tasa de crecimiento se situó en torno al 4,9% en 2025, y se espera alcanzar una tasa equivalente o superior en 2026.

En el ámbito agrícola, Marruecos registró importantes precipitaciones y una buena campaña. Esta coyuntura favorable ha permitido al país reforzar aún más su seguridad hídrica y alimentaria.

Por otra parte, como demuestra especialmente la evolución positiva de los indicadores industriales, Marruecos ha consolidado su condición de polo atractivo para las inversiones industriales, turísticas y financieras.

Los sectores automovilístico, aeronáutico, de las energías renovables y agroalimentario constituyen actualmente pilares esenciales del tejido productivo nacional, tanto por su capacidad para atraer inversiones como por su potencial para crear riqueza y empleo.

Hoy, Marruecos se ha convertido en el primer exportador de automóviles de África, con una capacidad anual de producción de aproximadamente un millón de vehículos. Los sectores automovilístico y aeronáutico representan ya más del 40% de las exportaciones totales del país, superando así al sector de los fosfatos.

Para apoyar esta tendencia, presidimos a principios de año la ceremonia de lanzamiento de nuevas unidades industriales. De este modo, abrimos el camino para que Marruecos se incorpore al reducido grupo de países que albergan algunos de los mayores centros especializados en la fabricación de motores y sistemas de aterrizaje para aeronaves.

Mediante el desarrollo de un sector integrado de baterías eléctricas, Marruecos demuestra igualmente su capacidad para anticiparse a las futuras transformaciones tecnológicas e integrarse en las cadenas de producción vinculadas a las industrias estratégicas.

Impulsados por el mismo espíritu de innovación y desarrollo, se están ejecutando proyectos de gran envergadura para convertir las energías renovables en un pilar de la seguridad energética y en un factor de atracción para las industrias que buscan una energía competitiva y descarbonizada.

En apoyo de esta ambiciosa estrategia, la aplicación operativa de la ‘Oferta Marruecos para el hidrógeno verde’ ha comenzado con la concesión de autorizaciones a un primer grupo de megaproyectos.

Querido pueblo:

En un contexto internacional marcado por el regreso del proteccionismo y por la necesidad de garantizar la seguridad de las cadenas de suministro y producción, hemos convertido el fortalecimiento de la soberanía nacional y la autosuficiencia estratégica en ejes fundamentales del desarrollo industrial.

Esta orientación encuentra su expresión más clara en las industrias agroalimentaria y farmacéutica, que cubren actualmente cerca del 80% de las necesidades nacionales.

Por otra parte, la creación de una base industrial y tecnológica de defensa y ciberseguridad contribuirá gradualmente a consolidar la soberanía en materia de defensa y a generar oportunidades de desarrollo, reforzando así la condición de potencia regional que nuestro país ocupa en estos sectores.

El sector turístico registró, además, un resultado histórico durante 2025, al recibir cerca de 20 millones de visitantes, incluidos los miembros de la comunidad marroquí residente en el extranjero.

Paralelamente al desarrollo de la economía, continuamos desplegando numerosas iniciativas y programas de desarrollo humano, especialmente mediante la generalización de la protección social. Nuestro objetivo último es mejorar las condiciones de vida de los marroquíes e instaurar la justicia social y territorial.

A este respecto, insistimos en la necesidad de aplicar eficazmente los programas integrados de desarrollo territorial, garantizando que abarquen todas las regiones, sin excepción.

Además, la dinámica de transformación económica y social requiere movilizar recursos financieros de una magnitud sin precedentes, cuya mayor parte deberá proceder de fuentes de financiación nacionales.

Por ello, exhortamos al sector financiero nacional a seguir acompañando la inversión y los grandes proyectos, así como a ampliar cualitativamente el acceso a la financiación bancaria y no bancaria destinada a las pequeñas y medianas empresas, la innovación, la industrialización y la exportación.

Aspiramos, asimismo, a que el sector financiero se muestre más abierto e innovador para garantizar una movilización óptima del ahorro nacional, especialmente del ahorro institucional, y revitalizar los mercados financieros. De este modo, se dará un nuevo impulso a la dinámica de desarrollo del Marruecos emergente.

Querido pueblo:

Con la ayuda del Señor, hemos logrado consolidar la posición de Marruecos como actor internacional creíble, respetado y escuchado.

En efecto, el Reino se afirma hoy como un operador económico de primer orden y como un socio solicitado para participar en nuevas alianzas equilibradas y orientadas hacia el futuro.

Gracias a estas posiciones, ahora puede dialogar con todos sus socios con plena confianza y transparencia, así como formular propuestas constructivas de asociación e iniciativas de cooperación prometedoras sobre las distintas cuestiones bilaterales y los grandes desafíos internacionales.

Actuando con compromiso y responsabilidad, nuestro país también ha optado por diversificar sus alianzas con el fin de reforzar sus capacidades y ampliar su alcance en todos los ámbitos.

Querido pueblo:

Estos logros económicos y sociales trascienden los mandatos gubernamentales y parlamentarios. Son el resultado de una dinámica acumulativa y virtuosa, desarrollada a lo largo de años sucesivos y favorecida por las orientaciones estratégicas de nuestro país y la pertinencia de sus grandes decisiones.

Deseamos que, tras las próximas elecciones legislativas y la consiguiente formación de un nuevo Gobierno, comience un nuevo ciclo en nuestra trayectoria de desarrollo, cuyos principios rectores sean la preservación de los logros y la continuación de los proyectos y las reformas de gran envergadura.

Querido pueblo:

La celebración de la Gloriosa Fiesta del Trono constituye para Nos una oportunidad de expresar nuevamente Nuestro orgullo y estima hacia Nuestras Fuerzas Armadas Reales, la Gendarmería Real, la Administración Territorial, la Seguridad Nacional, las Fuerzas Auxiliares y la Protección Civil, con todos sus componentes, por su entrega y su constante movilización, bajo Nuestro mando, para defender la unidad nacional y preservar la seguridad y la estabilidad del país.

A este respecto, recordamos con profunda reverencia a los valerosos mártires de la Nación, encabezados por Nuestro Augusto Abuelo, el difunto Su Majestad el Rey Mohammed V, y Nuestro Ilustre Padre, el difunto Su Majestad el Rey Hassan II, que Dios los acoja en Su santa misericordia.

Para concluir, citemos el Versículo que proclama: ‘Dios no perjudica a quienes hacen el bien’.

Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean con vosotros.”

Artículos más recientes

También para leer