Un importante incendio forestal sigue movilizando a los equipos de emergencia en la provincia de Huelva, en el sur de España, después de haber arrasado cerca de 2.000 hectáreas y provocado la evacuación preventiva de 365 personas.
Ante la magnitud del siniestro, las autoridades andaluzas mantienen activada la fase de emergencia de nivel operativo 1 del Plan de Lucha contra los Incendios Forestales de Andalucía (Plan Infoca), al tiempo que han anunciado el refuerzo progresivo de los medios aéreos desplegados para combatir las llamas.
Alrededor de 250 efectivos participan actualmente en las labores de extinción. El dispositivo incluye 13 camiones cisterna, una excavadora bulldozer y la Unidad Médica de Incendios Forestales (UMIF). Además, se ha instalado un puesto de mando avanzado cerca de la zona afectada para coordinar las operaciones.
Las autoridades regionales califican el incendio de especialmente complejo debido a las condiciones meteorológicas adversas. Según el consejero andaluz de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, los vientos de entre 35 y 40 kilómetros por hora han favorecido la rápida propagación del fuego.
La situación se ha visto agravada por la vegetación baja y extremadamente seca, lo que ha permitido que las llamas avanzaran a un ritmo de hasta 100 hectáreas por hora en algunos momentos.
Durante las primeras seis horas del incendio, unas 600 hectáreas fueron consumidas por el fuego, reflejando la velocidad con la que se extendió el siniestro.
Los equipos de emergencia continúan trabajando para contener el incendio, asegurar el perímetro afectado y proteger las zonas habitadas cercanas al frente de las llamas.
Las autoridades permanecen en alerta ante la evolución de la situación, en un contexto marcado por el aumento del riesgo de incendios forestales en varias regiones españolas con la llegada de las altas temperaturas estivales.


