SISTEP IMME 2026: Marruecos y Mauritania apuestan por una nueva alianza industrial africana

Bajo el Alto Patronazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, la 14.ª edición del SISTEP IMME fue inaugurada oficialmente este miércoles 9 de septiembre en la Oficina de Ferias y Exposiciones de Casablanca (OFEC), con una ambición que va mucho más allá de la de un simple salón industrial. Al situar a Mauritania como país invitado de honor, el encuentro organizado por la Federación de Industrias Mecánicas, Metalúrgicas y Electromecánicas (FIMME), bajo la tutela del Ministerio de Industria y Comercio, abre una nueva reflexión sobre la construcción de cadenas de valor comunes entre Marruecos y uno de los mercados con mayor potencial de África Occidental.

Hasta el 12 de septiembre, SISTEP IMME 2026 reúne a industriales, fabricantes de equipos, grandes compradores, clústeres, inversores y expertos en torno a las tecnologías productivas, el mantenimiento, la seguridad industrial y la industria 4.0. A través del SISTEP, del SIPEX, dedicado a la seguridad y la prevención de riesgos, y del INTEC, centrado en la transformación digital, el evento busca acompañar a una industria marroquí sometida a un doble imperativo: ganar competitividad y reforzar su integración en las cadenas de valor africanas e internacionales.

Pero esta 14.ª edición destaca especialmente por el lugar concedido a Mauritania. La elección del tema «Marruecos–Mauritania: de la complementariedad industrial a los proyectos comunes» refleja una evolución del partenariado bilateral: pasar progresivamente del comercio a la inversión, del intercambio de productos a la coproducción y de una relación de proximidad a una verdadera estrategia industrial regional.

Mauritania, un potencial industrial que cambia de escala

La presencia de Mauritania adquiere una dimensión particular a la luz de la transformación que está experimentando actualmente su economía. Su potencial se basa principalmente en sus recursos mineros y energéticos, pero se extiende también al hidrógeno verde, la transformación industrial, la pesca, la logística y los servicios asociados.

Los datos disponibles de instituciones internacionales ilustran esta profundidad. Según la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI), las industrias extractivas representaron el 76,28 % de las exportaciones y el 18,91 % del PIB de Mauritania en 2023, mientras que su contribución a los ingresos públicos alcanzó el 22,73 %. El país produce principalmente mineral de hierro, oro, cobre, plata e hidrocarburos.

El mineral de hierro sigue siendo uno de los principales motores de esta economía extractiva. El último informe del FMI sobre Mauritania proyecta un aumento de la producción, hasta 15,4 millones de toneladas en 2026, 16 millones en 2027, 18,4 millones en 2028 y 19,7 millones de toneladas en 2029, según sus proyecciones.

Esta expansión del sector extractivo se produce paralelamente a la llegada del gas natural como nuevo motor de transformación económica. El proyecto Greater Tortue Ahmeyim (GTA), desarrollado en la frontera marítima entre Mauritania y Senegal, entra en una nueva fase de crecimiento. El FMI estima que el aumento de la producción del proyecto contribuirá directamente a la recuperación de la actividad extractiva y a la aceleración del crecimiento económico mauritano.

Para 2026, el FMI prevé un crecimiento del 4,7 %, respaldado especialmente por la recuperación del sector extractivo y el incremento progresivo de la producción de GTA. A medio plazo, el crecimiento podría alcanzar una media del 5 % entre 2026 y 2029, impulsado por la recuperación de la producción de oro y hierro, el gas, así como por la agricultura y la pesca.

Del hierro y el gas hacia la industria de transformación

Aquí se encuentra precisamente uno de los principales retos del acercamiento industrial entre Marruecos y Mauritania. La cuestión ya no consiste únicamente en explotar y exportar recursos. El desafío es ahora transformarlos localmente y generar mayor valor añadido industrial alrededor de dichos recursos.

El crecimiento de las actividades mineras genera importantes necesidades en materia de equipamiento, mantenimiento, ingeniería, componentes industriales, automatización, seguridad, logística y servicios técnicos. El desarrollo del sector gasístico también crea nuevas oportunidades en infraestructuras, energía, mantenimiento industrial y servicios especializados.

Para Marruecos, que durante los últimos años ha desarrollado un tejido industrial diversificado en sectores como la automoción, la aeronáutica, la metalurgia, la mecánica, la electromecánica, la agroindustria y los servicios industriales, Mauritania puede representar mucho más que un mercado de exportación. Puede convertirse en un nuevo espacio de despliegue industrial y de cooperación.

El hidrógeno verde, nuevo horizonte industrial

A esta riqueza minera y gasística se suma otro activo estratégico: el hidrógeno verde. Mauritania se ha fijado, en su hoja de ruta nacional, el objetivo de alcanzar una producción de 1,2 millones de toneladas de hidrógeno al año en 2030, con un incremento hasta 6,5 millones de toneladas anuales en 2050, una parte importante de la cual estaría destinada a la exportación.

El proyecto AMAN ilustra la magnitud de estas ambiciones. Según la Agencia Internacional de la Energía, el acuerdo marco contempla 18 GW de capacidad eólica y 12 GW de capacidad solar, con un potencial anunciado de 1,7 millones de toneladas de hidrógeno verde o 10 millones de toneladas de amoníaco verde al año.

Estos proyectos podrían modificar progresivamente la estructura industrial del país. El hidrógeno no representa únicamente una nueva fuente de exportaciones: abre la puerta a actividades industriales vinculadas al amoníaco verde, el metanol, el acero descarbonizado, los equipos energéticos y las infraestructuras de transporte y almacenamiento.

Para Marruecos, esta evolución representa una nueva oportunidad de cooperación en ingeniería, equipamiento, servicios industriales, logística y tecnologías energéticas.

Convenciones que traducen el paso hacia los proyectos

Esta lógica de transformación industrial se concretó desde la jornada inaugural de SISTEP IMME 2026 con la firma de dos importantes convenios.

El primero, suscrito entre la FIMME y el Clúster Maintenance 4.0, fue firmado por el Sr. Abdelhamid Souiri, presidente de la FIMME, y el Sr. Jbili Abdenour, presidente del Clúster Maintenance 4.0. El acuerdo busca acelerar la digitalización de los procesos industriales, la modernización y adaptación de los equipos y el desarrollo del mantenimiento predictivo.

El segundo convenio, firmado entre la FIMME y el MWC – Clúster de Mecánica y Metalurgia, fue suscrito por el Sr. Abdelhamid Souiri y la Sra. Nadia Meziane, presidenta del MWC. Su objetivo es reforzar la competitividad del sector de la mecánica y la metalurgia y desarrollar una subcontratación local con mayor valor añadido.

Ambos acuerdos responden a una misma problemática: ¿cómo transformar la inversión tecnológica en competitividad industrial, empleo cualificado y capacidades productivas locales?

La respuesta pasa por la modernización de los equipos, la digitalización de las fábricas, el mantenimiento inteligente y la creación de redes de proveedores capaces de acompañar a los grandes grupos industriales.

La seguridad industrial, otro pilar de la competitividad

La jornada inaugural también estuvo marcada por la entrega de los Premios de Prevención, organizados en el marco de SIPEX. Tres importantes empresas fueron distinguidas por sus iniciativas en materia de prevención y seguridad industrial: AtlantaSanad Assurance, JESA y Holcim Maroc.

Esta iniciativa recuerda que la competitividad industrial ya no puede separarse de la gestión de riesgos. En sectores como la minería, la energía, la química, la metalurgia o la industria manufacturera, la seguridad de las personas y las instalaciones se ha convertido en un componente esencial del rendimiento, la continuidad operativa y la reputación empresarial.

Una plataforma orientada hacia África

Con más de 6.500 visitantes profesionales previstos, la presencia de pabellones internacionales —especialmente de Mauritania, China e Italia— y la creación de espacios especializados como el Village de la Fonderie, SISTEP IMME confirma su posicionamiento como plataforma de encuentros industriales y empresariales. Pero su ambición va ahora más allá de poner en contacto a proveedores y compradores. El verdadero desafío es construir ecosistemas.

Mauritania dispone de importantes recursos de hierro, oro, gas, productos pesqueros y energías renovables. Marruecos cuenta, por su parte, con una base industrial diversificada, una red de proveedores, capacidades de ingeniería y una experiencia creciente en los mercados africanos.

La combinación de estas dos ventajas puede generar una nueva generación de alianzas en ámbitos como equipamiento minero, mantenimiento, metalurgia, transformación de recursos, infraestructuras energéticas, ingeniería, logística, agroindustria, tecnologías verdes y servicios industriales.

El informe 2024 de la EITI de Mauritania, publicado en octubre de 2025, muestra además que el país está ampliando su reflexión más allá de los sectores minero y gasístico, incorporando cuestiones vinculadas al hidrógeno verde y a la transición energética.

Casablanca–Nuakchot: hacia una cadena de valor regional

La secuencia dedicada a Mauritania en SISTEP IMME 2026 aparece así como una señal económica particularmente significativa.

Marruecos y Mauritania cuentan hoy con elementos suficientes para hacer evolucionar su relación desde una lógica comercial hacia una lógica de coindustrialización.

El objetivo consiste en conectar los recursos mauritanos con las capacidades industriales, tecnológicas y financieras marroquíes, al mismo tiempo que las empresas de ambos países se proyectan conjuntamente hacia los mercados de África Occidental.

En esta perspectiva, Casablanca puede desempeñar el papel de plataforma industrial y financiera, mientras que Nuakchot y Nuadibú pueden convertirse en puntos de conexión con los recursos, las infraestructuras energéticas, las actividades mineras y pesqueras y los mercados de África Occidental.

SISTEP IMME 2026 no se limita, por tanto, a presentar las tecnologías de la industria del futuro. A través del partenariado Marruecos–Mauritania, pone de relieve una ambición mucho más amplia: hacer emerger, a partir de la complementariedad de dos economías vecinas, cadenas de valor africanas capaces de producir más, transformar más y exportar más.

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