La Tour Mohammed VI se erige como un símbolo de excelencia arquitectónica y sostenibilidad, según destaca el medio español Okdiario en un artículo reciente dedicado a este emblemático proyecto.
Con una altura de 250 metros, esta torre —la más alta de Marruecos— redefine el paisaje urbano de Rabat y constituye una pieza clave del programa “Rabat, Ciudad de la Luz”, orientado a reforzar el posicionamiento cultural de la capital.
Ubicada en la orilla derecha del río Bouregreg, la torre cuenta con 55 plantas y alberga un hotel de lujo, así como residencias de alta gama. Representa una proeza de ingeniería que cumple con las normas medioambientales más exigentes.
El medio pone de relieve el uso innovador de la fachada sur para la producción de energía, mediante la instalación de 1.800 m² de paneles fotovoltaicos, complementados por 2.200 m² de colectores solares en la base. Este sistema, concebido como una microred energética, optimiza el rendimiento del edificio, que ha obtenido las certificaciones internacionales LEED Gold y HQE.
Diseñada por los arquitectos Rafael de la Hoz y Hakim Benjelloun, la estructura se apoya sobre cimientos anclados a 60 metros de profundidad, lo que garantiza su estabilidad frente a riesgos sísmicos.
Para mejorar el confort de los ocupantes frente al viento, los ingenieros incorporaron en la parte superior un amortiguador de masa de 160 toneladas. Esta concepción, que combina un núcleo central de hormigón con una estructura externa de acero, ofrece además gran flexibilidad en la distribución interior.


