Un importante incendio forestal declarado el miércoles cerca de Zaragoza, en Aragón (noreste de España), ha arrasado ya más de 12.000 hectáreas, según informaron este viernes las autoridades regionales, que alertaron de un «riesgo muy elevado de propagación» debido a las condiciones meteorológicas y los fuertes vientos.
«La noche ha sido especialmente difícil. Estimamos en este momento que la superficie afectada por las llamas supera las 12.000 hectáreas», declaró a la prensa Roberto Bermúdez de Castro, responsable de Seguridad del Gobierno de Aragón.
El incendio, que se inició en el municipio de Orés, una zona poco poblada, no ha causado víctimas, pero obligó a las autoridades a evacuar cinco localidades. A pesar del importante despliegue de los equipos de emergencia durante la noche del jueves al viernes, el Gobierno regional indicó que el fuego continuaba «muy activo».
Unos 450 bomberos, con el apoyo de 300 militares y alrededor de treinta medios aéreos, continuaban este viernes las labores para intentar controlar las llamas.
Las autoridades señalaron que el cambio en la dirección del viento mantiene un nivel de riesgo de propagación muy elevado, por lo que la prioridad sigue siendo la protección de las zonas habitadas y la seguridad de la población.
Este incendio se produce cuando España apenas se recupera de otro fuego forestal especialmente devastador. Iniciado el 9 de julio en Andalucía, ese incendio provocó la muerte de 13 personas y destruyó cerca de 7.000 hectáreas.
Especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático, España se enfrenta a olas de calor cada vez más frecuentes e intensas, con temperaturas que superan regularmente los 40 grados centígrados, unas condiciones que favorecen la aparición de grandes incendios forestales.
Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), más de 72.000 hectáreas ya han quedado calcinadas en España desde el inicio del año. Esta cifra llega después de un 2025 marcado por un récord histórico, con cerca de 393.000 hectáreas destruidas por los incendios, el peor balance registrado en la historia reciente del país.

