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Davos 2026: la élite mundial puesta a prueba ante un orden global inestable

Cada año, la pequeña estación de esquí de Davos-Klosters, en Suiza, se transforma en un cruce diplomático y económico donde confluyen jefes de Estado, directores ejecutivos, intelectuales y líderes de opinión para debatir los grandes desafíos de nuestro tiempo. Esta 56.ª edición del Foro Económico Mundial (WEF), que se celebra del 19 al 23 de enero de 2026, no es una excepción, aunque se desarrolla en un clima claramente más tenso e incierto que en años anteriores.

El tema elegido, “A Spirit of Dialogue”, resulta casi irónico frente a la magnitud de las contradicciones y los desafíos a los que se enfrenta el mundo: por un lado, los llamados reiterados a la cooperación multilateral; por otro, el agravamiento de las tensiones geopolíticas, las profundas divisiones en torno a la transición energética y las crecientes inquietudes sobre el futuro del trabajo y de la economía.

Una cumbre bajo fuerte tensión geopolítica

Davos 2026 está marcado por el regreso muy comentado de Donald Trump, convirtiendo este foro en su primer gran encuentro internacional desde 2020. Lejos de apaciguar los debates, su presencia los avivó con frecuencia. Desde las sesiones inaugurales, Trump provocó polémica con declaraciones controvertidas: duras críticas a la energía eólica y ataques a algunos socios europeos, al tiempo que defendía un plan de defensa ártica en torno a Groenlandia, que presentó como un asunto estratégico de primer orden.

La cuestión de la soberanía de Groenlandia, ya sensible antes del foro, se ha convertido en un importante punto de fricción entre Estados Unidos y la Unión Europea, esta última reafirmando el carácter no negociable de la integridad territorial danesa.

En torno a estos discursos, el ambiente oscila entre intercambios diplomáticos discretos, confrontaciones directas y debates estratégicos sobre el futuro de la seguridad global. Reacciones que van desde apoyos cautelosos hasta críticas severas ponen de manifiesto una realidad: Davos ya no es solo un escenario de acuerdos económicos, sino un teatro donde se redefine un orden mundial incierto.

Más allá de la política: economía, tecnología y sociedad

Aunque la geopolítica domina gran parte de las conversaciones, los debates económicos y tecnológicos no quedan relegados. La inteligencia artificial, por ejemplo, ocupa un lugar central. Dirigentes empresariales han expresado su preocupación por el impacto de la IA en el empleo, advirtiendo que la automatización podría alterar los mercados laborales a un ritmo superior a la capacidad de adaptación de las sociedades.

En los salones discretos de los hoteles alpinos y durante las sesiones formales, la cuestión de la innovación responsable reaparece de manera recurrente: ¿cómo garantizar que la tecnología, por prometedora que sea, se despliegue de forma que refuerce la resiliencia económica sin aumentar las desigualdades? Los debates giran en torno a la necesidad de invertir en competencias, repensar los mecanismos de gobernanza y reforzar la cooperación entre los sectores público y privado.

Clima, energía y paradojas

Los debates sobre la transición energética reflejan una dicotomía llamativa. Por un lado, crece el reconocimiento —incluso entre algunos participantes conservadores— de la necesidad de reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles y desarrollar soluciones sostenibles. Por otro, se escuchan críticas vehementes a determinadas políticas climáticas, acusadas de generar dependencias estratégicas en lugar de promover soluciones locales.

Esta tensión se percibe en el ambiente general: sesiones técnicas sobre energías renovables y el papel del agua en la estabilidad mundial —bajo el tema denominado “Blue Davos”— conviven con discusiones políticas sobre competitividad industrial y rivalidades tecnológicas entre las grandes potencias.

Un escenario global bajo los focos… y entre bastidores

Davos 2026 reúne a decenas de jefes de Estado y de gobierno, cientos de directores ejecutivos, miles de participantes procedentes de más de cien países, así como a medios de comunicación de todo el mundo.

Sin embargo, detrás de las sesiones plenarias y los discursos oficiales, se impone un ambiente menos visible pero igualmente influyente: el de los encuentros privados, las cenas exclusivas y las reuniones bilaterales donde se tejen las relaciones económicas y políticas del mañana. Allí se forjan alianzas, se deciden financiaciones y se adoptan posiciones estratégicas que quizá nunca ocupen los titulares, pero que contribuyen de manera decisiva a configurar estrategias nacionales y corporativas.

Para muchos participantes, el clima resulta ambivalente: al mismo tiempo un espacio de networking intenso y de debates de alto nivel, y un lugar de frustraciones, donde la urgencia de los desafíos globales convive con intereses a menudo divergentes.

Críticas, escepticismo y reflexión

Como cada año, se escuchan voces críticas. Movimientos contestatarios denuncian el carácter elitista del foro y la brecha entre las promesas de soluciones globales y la persistencia de las desigualdades. Algunos observadores ven en Davos un club cerrado, más preocupado por afirmar posiciones que por generar cambios concretos en los ámbitos social o climático.

Estas críticas también afloran en las conversaciones informales, alimentando el debate sobre la eficacia real de este tipo de encuentros en un mundo donde las decisiones tangibles se toman con frecuencia en otros espacios: parlamentos, organizaciones regionales, empresas locales y comunidades.

Davos 2026, un espejo del tumulto mundial

En definitiva, el ambiente del Foro Económico Mundial 2026 en Davos es el de un cruce global en plena transformación: un lugar donde colisionan visiones estratégicas divergentes, desafíos tecnológicos cruciales y prioridades geopolíticas apremiantes. Un escenario que refleja —más de lo que resuelve— las tensiones de un mundo en rápida mutación, en el que el diálogo aparece a la vez como una necesidad evidente y como una tarea delicada, frente a desafíos que no reconocen fronteras simples.

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