Conflicto en Medio Oriente: la guerra entre Irán, Israel y EE. UU. sacude los mercados energéticos y la economía global

La cuarta semana del conflicto entre Iran, Israel y los United States está teniendo repercusiones que van mucho más allá del campo de batalla.

Tras provocar una gran volatilidad en los mercados del petróleo, la guerra ahora amenaza infraestructuras críticas y obliga a los gobiernos a prepararse para nuevos desafíos económicos.

En Londres, Keir Starmer, el Primer Ministro británico, convoca reuniones de emergencia para evaluar el impacto en la economía y la seguridad energética, mientras que los operadores del mercado están redirigiendo los envíos de gasolina europeos hacia Asia.

Los inversores siguen de cerca el ultimátum del expresidente Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz, en busca de señales de una posible intensificación de la crisis.

Irán amplía sus amenazas

Teherán ha ampliado sus objetivos potenciales más allá de las instalaciones militares, advirtiendo que instituciones financieras vinculadas a bonos del Tesoro estadounidense podrían estar en riesgo. Los combates se intensificaron durante el fin de semana, con nuevas alertas de misiles en Israel y reportes de ataques en Teherán. Los ataques con misiles y drones continúan contra los estados del Golfo que alojan fuerzas estadounidenses, mientras que Arabia Saudita confirmó que misiles balísticos apuntaron a la región de Riad.

Volatilidad del petróleo

Los precios del petróleo han sido muy volátiles: el Brent cerró alrededor de 112,77 $ por barril y el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense alcanzó 98,51 $. El estrecho de Ormuz, que transporta aproximadamente el 20 % del suministro mundial de petróleo, permanece mayormente cerrado, aumentando la tensión en el mercado y llevando a Goldman Sachs a elevar sus previsiones a corto plazo.

Impacto económico en el Reino Unido

La reunión de emergencia COBRA busca anticipar los efectos sobre los hogares, empresas, seguridad energética y cadenas de suministro. Los funcionarios temen que la inflación alcance el 5 % y que aumente la presión sobre las finanzas públicas.

Desvío de flujos hacia Asia

Los envíos de gasolina europeos se están redirigiendo masivamente hacia Asia, provocando aumentos de precios regionales. La dependencia de Asia de la energía del Medio Oriente la hace particularmente vulnerable ante estas interrupciones.

El conflicto ya no se limita a los campos de batalla: está remodelando los mercados energéticos globales, las rutas comerciales y las perspectivas económicas internacionales.

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