Marruecos acelera la transformación de su industria alimentaria

La industria alimentaria representa alrededor del 22% de la producción industrial y del valor añadido de Marruecos y genera más de 206.000 empleos, convirtiéndose en uno de los principales componentes del tejido productivo nacional y en una palanca estratégica para aumentar el valor añadido de las exportaciones.

La industria alimentaria ocupa una posición estratégica dentro del sistema productivo marroquí, debido a sus estrechos vínculos con la producción agrícola nacional, el mercado interno y la creciente demanda de productos marroquíes en los mercados internacionales.

El sector representa alrededor del 22% de la producción industrial y del valor añadido industrial del Reino, mientras que absorbe cerca del 11% de las inversiones industriales, lo que refleja su creciente peso dentro de la economía nacional y su contribución a la creación de riqueza.

La industria alimentaria emplea a más de 206.000 personas, cerca del 20% del empleo industrial total, mientras que más de 50.000 puestos de trabajo están directamente vinculados a las actividades orientadas a la exportación.

El sector ocupa el tercer puesto entre las ramas exportadoras del Reino, después de la automoción y los fosfatos, lo que pone de manifiesto su importante potencial para ampliar la base exportadora marroquí y reforzar la presencia de los productos nacionales en los mercados internacionales.

70 nuevos exportadores de aquí a 2030

El contrato-programa firmado con la Federación Nacional de la Industria Alimentaria (FENAGRI) establece una serie de objetivos ambiciosos para acelerar el desarrollo del sector, entre ellos aumentar en un 16% la facturación de las exportaciones de aquí a 2030.

El programa también contempla la aparición de 70 nuevos exportadores, lo que permitirá ampliar la base de empresas marroquíes integradas en el comercio internacional y reforzar su capacidad para acceder a nuevos mercados.

América del Norte, África y Asia figuran entre los mercados prioritarios, dentro de una estrategia destinada a diversificar los destinos de exportación y reducir la dependencia de los mercados tradicionales.

El principal desafío consiste en pasar progresivamente de un modelo basado en la exportación de productos agrícolas en estado primario a otro que dependa en mayor medida de la transformación y la industrialización dentro de Marruecos.

Este cambio permitiría generar un mayor valor añadido antes de que los productos lleguen a los mercados internacionales.

La transformación exige desarrollar las actividades de envasado, acondicionamiento y procesamiento, reforzar los sistemas de calidad y las certificaciones internacionales, además de intensificar la inversión en innovación y desarrollar marcas marroquíes capaces de competir a escala mundial.

El sector dispone de importantes ventajas, entre ellas la diversidad de la producción agrícola nacional y el desarrollo de las infraestructuras logísticas, los puertos y las redes de transporte que conectan las zonas productivas y de transformación con los mercados exteriores.

El fortalecimiento de la integración entre agricultura, industria y servicios logísticos también puede contribuir a construir cadenas de valor más integradas, aumentar la participación local y elevar el valor añadido generado dentro del Reino.

Esta dinámica reviste una importancia particular para la estrategia industrial y exportadora de Marruecos, ya que el desarrollo de la industria alimentaria permite transformar una mayor proporción de los recursos agrícolas nacionales en productos manufacturados de mayor valor económico.

La industria alimentaria se consolida así como una de las principales palancas para que Marruecos pase de exportar productos agrícolas y materias primas a exportar productos transformados con mayor valor añadido, apoyando la industria nacional, el empleo, la ampliación de la base exportadora y la competitividad internacional de las exportaciones marroquíes.

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