La Guardia Civil española anunció el desmantelamiento de una amplia organización criminal especializada en fraudes bancarios, que tenía en su poder los datos personales y bancarios de cerca de 500.000 personas.
Bautizada como «Fragmenta», la operación permitió la detención de 13 sospechosos y la imputación de cinco personas más en Madrid, Palma de Mallorca, Valencia y Toledo. Los implicados están acusados de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Los investigadores incautaron una importante base de datos con información personal y bancaria de cerca de 500.000 ciudadanos. El análisis de estos datos ya ha permitido identificar a casi 2.000 posibles víctimas.
La investigación, iniciada en 2024 tras la denuncia de una víctima que perdió cerca de 30.000 euros, reveló un sofisticado sistema de fraude. La organización enviaba mensajes SMS suplantando la identidad de entidades bancarias para redirigir a las víctimas a páginas web falsas, donde obtenían sus credenciales bancarias. Posteriormente, los estafadores contactaban telefónicamente con las víctimas haciéndose pasar por empleados bancarios para conseguir los códigos de validación de las operaciones.
Una vez obtenido el acceso a las cuentas, los delincuentes realizaban transferencias fraudulentas, solicitaban préstamos preaprobados a nombre de las víctimas y transferían el dinero a múltiples cuentas para ocultar su origen.
Los registros efectuados en Valencia y Madrid permitieron la incautación de equipos informáticos, teléfonos móviles, documentación y dinero en efectivo. Las autoridades continúan con la investigación y no descartan identificar a nuevas víctimas.

