Una ola de violencia se desató en México tras la muerte del narcotraficante Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y uno de los hombres más buscados del país, por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la población mantenerse “informada y tranquila” después de que grupos armados bloquearan carreteras e incendiaran comercios en los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Puebla y Sinaloa.
Varias aerolíneas norteamericanas cancelaron decenas de vuelos hacia ciudades mexicanas, mientras que las autoridades estadounidenses recomendaron a sus ciudadanos en destinos turísticos como Cancún, Guadalajara y Oaxaca “refugiarse hasta nuevo aviso”.
Según el Ejército, “El Mencho” resultó herido durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, y murió mientras era trasladado por vía aérea a Ciudad de México. Las autoridades señalaron que se contó con información adicional proporcionada por funcionarios estadounidenses.
Tras el operativo, hombres armados incendiaron vehículos para bloquear importantes vías en Jalisco y el vecino estado de Michoacán, zonas de influencia del cartel. Siete presuntos criminales murieron, tres soldados resultaron heridos y dos miembros del cartel fueron detenidos. También se incautaron armas pesadas, incluidos lanzacohetes.
La violencia obligó a suspender varios partidos del campeonato de fútbol mexicano en el estado de Jalisco.
El cártel, fundado en 2009, fue designado organización terrorista por Estados Unidos en 2025 y es acusado de traficar cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo. Desde 2006, la violencia relacionada con los cárteles ha dejado más de 450.000 muertos y más de 100.000 desaparecidos en México, según cifras oficiales.



