Japón reactivó el lunes un reactor de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la más potente del mundo, situada en el centro-oeste del país, después de que un primer intento en enero fuera interrumpido por un fallo técnico, anunció su operador.
Tokyo Electric Power Company informó de que a las 14:00 se retiraron las barras de control del reactor número 6, lo que permitió su puesta en marcha. Las operaciones de reinicio de la central, paralizada desde el desastre de Fukushima en 2011, comenzaron el 21 de enero, pero se suspendieron pocas horas después tras la activación de una alarma.
Según el director de la planta, Takeyuki Inagaki, la alarma se debió a un error de configuración que detectó ligeras variaciones en la corriente eléctrica de un cable, aunque estas se mantuvieron dentro de los márgenes de seguridad. Posteriormente se ajustaron los parámetros, lo que permitió reiniciar el reactor en condiciones seguras.
Tepco precisó que la explotación comercial podría comenzar como muy pronto el 18 de marzo. Con una superficie de casi 400 hectáreas a lo largo de la costa del mar de Japón frente a la península coreana, Kashiwazaki-Kariwa supone el primer reinicio de una central nuclear por parte de Tepco desde Fukushima Daiichi.
El reinicio sigue siendo un tema controvertido en Japón. Según una encuesta realizada en septiembre por las autoridades de la prefectura de Niigata, alrededor del 60 por ciento de los habitantes se opone a la medida, mientras que el 37 por ciento la apoya.




