Con ocasión del Día Internacional de las Energías Limpias, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, hizo un llamado a triplicar la capacidad mundial de producción de energía renovable para 2030, con el fin de lograr la transición hacia un mundo menos dependiente de los combustibles fósiles.
«Las energías renovables pueden ser el motor de esta transición. En la mayoría de las regiones, son la fuente de energía nueva más accesible», destacó Antonio Guterres, recordando que, por primera vez el año pasado, la electricidad producida por la energía solar, eólica y otras fuentes renovables superó a la del carbón. Según él, estas energías permiten llevar electricidad a poblaciones aún sin acceso, cocinar de manera limpia, mejorar la salud y la educación, al tiempo que abren nuevas perspectivas económicas y sociales.
El jefe de la ONU insistió en los beneficios económicos y sociales de las energías limpias: creación de empleos decentes, surgimiento de nuevas industrias, reducción de costos energéticos y protección frente a la inestabilidad de los mercados y a los choques geopolíticos. Sin embargo, advirtió que la transición «no avanza lo suficientemente rápido ni lo suficientemente lejos».
Guterres subrayó que el desarrollo de la infraestructura de redes sigue siendo insuficiente ante la rápida expansión de las energías renovables, y que los altos costos privan a muchos países de acceder a esta transición. «El camino es claro: debemos triplicar la capacidad mundial de energía renovable para 2030, eliminando obstáculos, reduciendo costos y conectando a las poblaciones y las industrias con energía limpia», precisó.
El Secretario General llamó a los reguladores a adoptar políticas que fomenten las energías limpias y simplifiquen los procesos de autorización, protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente y a las poblaciones. Las empresas de servicios públicos, añadió, deben modernizar, ampliar y digitalizar las redes para entregar energía donde sea necesaria y adaptar el almacenamiento para garantizar la estabilidad de los sistemas eléctricos.
También destacó la importancia de diversificar las cadenas de suministro para permitir que más países desarrollen, instalen y mantengan sistemas de energía limpia, especialmente en relación con los minerales críticos necesarios para la transición, los cuales deben beneficiar tanto a los países productores como a las comunidades locales.
Finalmente, Antonio Guterres enfatizó el papel del sector financiero y de los bancos multilaterales de desarrollo para reducir el costo del capital y movilizar inversiones privadas masivas, particularmente en los países en desarrollo con alto potencial en energías renovables.







