China domina actualmente el mercado mundial del hidrógeno verde, con más del 50 % de la producción global y una capacidad anual que supera las 220.000 toneladas, según datos publicados el martes por la China Hydrogen Alliance.
Esta dinámica se basa en inversiones masivas. A finales de septiembre, más del 30 % del capital invertido en proyectos de hidrógeno ecológico a nivel internacional provenía del país, confirmando una posición de liderazgo sólidamente establecida.
En el terreno, esta ventaja se refleja en una infraestructura en pleno crecimiento. El país cuenta con 540 estaciones de abastecimiento de hidrógeno, es decir, el 40 % de la red mundial, ubicadas tanto en ejes principales como en zonas industriales, señal de una transición energética que se acelera.
La rápida disminución de los costos también contribuye a este progreso. Producir un kilo de hidrógeno mediante electrólisis cuesta hoy entre 20 y 30 yuanes, lo que representa una reducción de aproximadamente el 40 % en comparación con 2020, gracias a los avances tecnológicos, a la mejora de las cadenas de suministro y al apoyo público sostenido.
Las autoridades proyectan un aumento aún más marcado. El 15.º plan quinquenal, que cubre el período 2026-2030, tiene como objetivo construir un ecosistema completo que vaya desde la innovación local hasta la distribución a gran escala, con un objetivo central: descarbonizar la industria pesada y los transportes más contaminantes.
Queda por ver si esta ventaja industrial provocará un cambio duradero en la estructura energética mundial. Por ahora, China acelera… y consolida su liderazgo.




