Reconocido a nivel mundial y figura líder en espectroscopía ultrarrápida, el profesor Majed Chergui encarna la excelencia de la investigación árabe contemporánea. Ganador del Premio Grandes Mentes Árabes 2025 en Ciencias Naturales, comparte en esta entrevista exclusiva con Industrie du Maroc Magazine su carrera internacional, sus contribuciones pioneras al estudio de la materia a escala atómica y el impacto potencial de su trabajo en la innovación industrial y la energía renovable. Una discusión esclarecedora sobre los puentes fértiles entre la ciencia de vanguardia, el patrimonio intelectual árabe y el desarrollo tecnológico.
Profesor Chergui, ¿cómo describiría su trayectoria científica y su vínculo con la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) como Profesor Emérito?
He tenido una trayectoria científica bastante internacional. Tras completar mis estudios universitarios en Londres y obtener mi doctorado en París, me establecí en Berlín, donde trabajé durante seis años antes de asumir la cátedra completa de Física en la Universidad de Lausana en 1993. Luego me trasladé a la EPFL en 2003, esta vez como profesor de Química y Física. En 2022 me jubilé y fui nombrado Profesor Emérito. Mantengo estrechos vínculos con la EPFL, en parte porque actualmente lidero un proyecto europeo con sede en Trieste, Italia, aunque gran parte de mi trabajo sigue conectado con la EPFL.
¿Qué significa para usted haber ganado el premio “Grandes Mentes Árabes 2025” en Ciencias Naturales?
No solo es un reconocimiento excepcional a mis logros, dado su prestigio internacional, sino que también tiene un significado especial porque proviene de un país árabe.
Su trabajo ha permitido la observación del movimiento ultrarrápido a escala atómica. ¿Cuáles fueron los principales desafíos científicos para alcanzar la precisión en femtosegundos?
La precisión en femtosegundos ya se había logrado en los años 80 para láseres que operan en el espectro ultravioleta-visible-infrarrojo. Nuestro desafío fue llevar esta precisión al dominio de los rayos X. No estábamos solos en esto, y se han desarrollado importantes innovaciones tecnológicas en grandes instrumentos, especialmente sincrotrones y láseres de electrones libres, durante los últimos 20 años. Fuimos los primeros en aprovechar estas posibilidades tecnológicas.
¿Cómo han transformado las técnicas de rayos X ultrarrápidos que desarrolló la comprensión de la interacción luz-materia?
La luz ultravioleta-visible-infrarroja permite observar moléculas, proteínas y sólidos de manera “global”. Los rayos X son únicos porque permiten distinguir átomos individuales, lo que hace posible seguir lo que hace cada átomo en un sistema físico y entender en detalle su respuesta a la interacción con la luz.
Usted fue pionero en herramientas como la espectroscopía ultrarrápida bidimensional en UV y la dicromía circular ultrarrápida. ¿Qué nuevas perspectivas abren estos métodos para la química y la ciencia de materiales?
La espectroscopía bidimensional en UV se desarrolló inicialmente para estudiar sistemas biológicos, pero rápidamente demostró ser excelente para estudiar materiales, típicamente óxidos metálicos utilizados en conversión de energía solar. En cuanto a la dicromía circular, este método de medición es crucial en química, catálisis, biología y farmacología, siendo cada vez más importante para diferenciar enantiómeros de moléculas quirales.
Entre sus muchas innovaciones, ¿por qué es decisivo el espectrómetro de rayos X ultrarrápido para estudiar óxidos metálicos de transición?
Por primera vez, es posible ver lo que hacen las cargas eléctricas (positivas y negativas) en estos materiales y en qué átomos se localizan. Este aspecto es crucial para desarrollar nuevos materiales para la conversión de energía solar.
Actualmente se centra en el uso de rayos X no lineales para materiales solares. ¿Qué impactos prácticos podría tener esta investigación en la energía renovable?
Las técnicas de rayos X no lineales son completamente nuevas, por lo que aún es prematuro predecir sus impactos específicos. Sin embargo, ya podemos ver que estos métodos proporcionan información sobre el transporte de energía y carga a escala nanométrica en materiales sólidos. Hay que recordar que la revolución de los láseres en los años 60 fue esencialmente una revolución de óptica no lineal en el dominio ultravioleta-visible-infrarrojo, y ahora estamos experimentando una revolución similar con los rayos X en los últimos diez años.
Su carrera ilustra la excelencia científica árabe contemporánea. ¿Qué mensaje le daría a los jóvenes investigadores del mundo árabe?
No soy una excepción. Nuestros países tienen un enorme potencial humano, recursos materiales y bases históricas para sobresalir en ciencia. Animo a los jóvenes investigadores a aprovechar este potencial local, aunque también se requiere un compromiso real de las autoridades nacionales.
Finalmente, ¿cómo podrían las universidades marroquíes aprovechar su experiencia internacional para fortalecer la investigación científica, la innovación y la visibilidad global?
Mi experiencia puede servir de ejemplo, pero estoy convencido de que el surgimiento de la investigación científica en nuestros países debe ser un fenómeno endógeno. Habrá una fase en que los jóvenes investigadores se formen en el extranjero, pero debería haber incentivos y estímulos para que regresen. Hay muchos países más pequeños que la mayoría de las naciones árabes que han alcanzado competitividad internacional en investigación fundamental, como Taiwán, Singapur o Corea del Sur. Nosotros podemos lograr lo mismo; solo se requiere voluntad e inversión en nuestra juventud.







